La Organización de los Estados Americanos (OEA) es el principal foro político, jurídico y social interamericano. Con sede en Washington, reúne a los 35 Estados independientes del continente y cuenta con otros setenta observadores permanentes para fomentar la democracia y el desarrollo, defender los derechos humanos o facilitar la conversación y la cooperación. También se encarga de mediar en disputas, ofrecer apoyo técnico y financiero, y supervisar la lucha contra desafíos regionales.
La organización vigente más antigua del mundo
El origen de la Organización de Estados Americanos se remonta a la Unión Internacional de Repúblicas Americanas, un sistema de normas e instituciones creado con la Primera Conferencia Internacional Americana de 1889. Esto convierte a la OEA en el organismo regional vigente más antiguo del mundo. Nació formalmente en 1948, un año después de la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca promovido por Estados Unidos al inicio de la Guerra Fría.
La OEA se rige por objetivos y valores que recoge su Carta, que se ha reformado tres veces. Busca lograr un orden pacífico, justo y solidario que proteja la soberanía e integridad de sus miembros. Pone énfasis en la solución pacífica de las disputas, la seguridad colectiva y el desarrollo integral, y se sostiene en valores como la democracia y los derechos humanos. Mediante instrumentos y mecanismos para la regulación, la cooperación o el seguimiento, la OEA también contribuye a afrontar desafíos regionales como la violencia, la corrupción o el narcotráfico, aunque solo supervisa elecciones bajo invitación de cada país.
¿Cómo funciona la OEA?
Todos los Estados miembros están representados en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos. Este órgano supremo decide su dirección política con dos tercios o la mayoría de los votos. Se encarga de aprobar el presupuesto y fija la contribución de cada país miembro según sus capacidades. Estados Unidos, por ejemplo, aportó en 2022 alrededor de la mitad del presupuesto.
Los problemas urgentes se atienden en las reuniones de consulta de los ministros de Exteriores, convocadas a petición de los países. También se reúnen sobre la base del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de no confrontación entre dos países miembros y frente a los ataques de terceros. En estos casos, se constituye un Comité Consultivo de Defensa para gestionar la cooperación militar.
La OEA también funciona como órgano consultivo político, desde el Consejo Permanente, y jurídico, con el Comité Jurídico Interamericano. A su vez, el Consejo Permanente y el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral están formados por embajadores y representantes designados respectivamente por y para cada Estado. El primero se reúne con regularidad y también asesora en cualquier asunto que le encomienden la Asamblea General o los ministros. También ayuda a resolver disputas entre Estados miembros a petición de estos, abriendo investigaciones y recomendando un proceso para solucionarlas.
Ambos Consejos atienden a las peticiones de los Gobiernos y proponen la creación de proyectos, nuevos organismos y comisiones especializadas a la Asamblea General, que se encarga de autorizarlas. Además, en la historia de la OEA se han creado otros órganos, misiones y agencias. Destacan la Comisión Internacional de Derechos Humanos, en 1959, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en 1979 y que funciona de manera autónoma, responsables de una de las labores más reconocidas de la Organización.
Polarización y críticas
La OEA también ha estado marcada por las diferencias políticas y la inestabilidad de algunos Estados. Cuba fue expulsada en 1962 tras declararse marxista-leninista y no aceptó reintegrarse en 2009. También ha habido divisiones por el deterioro democrático en Nicaragua, que expulsó del país a la Organización, y Venezuela, o preocupaciones por el cuestionamiento del entonces presidente brasileño Jair Bolsonaro al resultado de las elecciones en 2022. Mientras que el presidente estadounidense Joe Biden ha reforzado su compromiso con la OEA, después de la ambigüedad de Donald Trump, distintos líderes latinoamericanos han cuestionado la imparcialidad del organismo y han pedido reformarla.