¿Qué es un kibutz?

Los kibutz son comunidades agrícolas judías en Israel. Surgieron a principios del siglo XX con una ideología socialista y fueron clave en la creación del Estado hebreo, pero con el tiempo muchos se modernizaron para combinar privatización y espíritu de cooperación
EOM explicaSociedadOriente Próximo y Magreb
¿Qué es un kibutz?
Kibutz de Gesher, fundado por inmigrantes alemanes en 1939 en el noreste de Israel. Fuente: Hanay (Wikimedia Commons)

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Un kibutz (‘reunión’ en hebreo) es un asentamiento rural judío en Israel que se guía por los valores de responsabilidad social y comunal, igualdad y cooperación. Estas comunidades surgieron a principios del siglo XX, cuando grupos de sionistas llegaron a Palestina para construir un Estado judío. Por ello, jugaron un papel muy importante en la creación del Estado de Israel.

Sin embargo, no hay consenso sobre quiénes son los habitantes de los kibutz. Por un lado, la Oficina Central de Estadísticas de Israel contabiliza a aquellos que residen mínimo un año en kibutz catalogados como localidades. La Oficina clasifica como localidad aquellos lugares con autogobierno donde residen al menos cuarenta adultos. Por su parte, el Movimiento Kibutz sólo considera habitantes a los miembros permanentes del mismo y sus familias. En total se estiman 120.000 habitantes repartidos por todo el país.

Los kibutz y la construcción del Estado de Israel

Los kibutz surgieron durante la segunda aliyá, una gran peregrinación de judíos que huyeron del este de Europa a Palestina para escapar de la violencia antisemita. El primero fue Degania en 1910 y aún existe. Eran comunidades socialistas dedicadas a la agricultura autosuficiente y basadas en la propiedad compartida de la riqueza, los medios de producción y de consumo. Las personas trabajaban a cambio de viviendas, servicios esenciales y un salario. Además, era habitual que se rotaran los trabajos. La mayoría eran sionistas, es decir, pretendían establecer un Estado judío en la región, aunque se asentaron en la periferia debido a las políticas gubernamentales de dispersión de los judíos. Este modo de vida atrajo a judíos de otros países, que crearon más asentamientos. Por ejemplo, Kibbutz Neve Ur fue fundado en 1948 por judíos iraquíes.

El fin del mandato británico en la región y la creación del Estado de Israel en 1948 condujeron a la primera guerra árabe-israelí, en la que venció el nuevo país. Los kibutz atrajeron entonces a más judíos, que defendieron Israel con sus armas y ayudaron a recuperar el hebreo como idioma oficial. Con los años se integraron en la vida política, sobre todo del lado laborista. Aunque en origen eran afines a los países socialistas del entorno soviético, con el inicio de la Guerra Fría fueron más favorables a Estados Unidos.

Los kibutz crecieron en especial en los años setenta. Sin embargo, la caída mundial de los precios de los productos agrícolas en la década siguiente endeudó a muchos de sus habitantes, que se vieron obligados a abandonar el modelo común para trabajar en el sector privado. Además, el Partido Laborista Israelí perdió las elecciones de 1981, lo cual significó que dejaran de obtener ayudas. Así mismo, la globalización provocó un éxodo rural de jóvenes que se sumó al envejecimiento de la población.

Entre el espíritu cooperativo y la privatización

En la actualidad hay alrededor de 270 kibutz con unos 120.000 habitantes, un 2,8% de la población iraelí. No todos son pioneros de sus kibutz o hijos de estos y sus familias, llamados sabra o ‘persona que nace en Israel’. También residen olim o ‘inmigrantes’ y participantes de Kibbutz Ulpan, un programa para voluntarios de todo el mundo que viven durante cinco meses en alguna población mientras estudian hebreo, trabajan en la comunidad y conocen su modo de vida. Excepto los voluntarios, el resto se consideran chaver, es decir, que cuentan con plenos derechos como votar o usar todas las instalaciones.

Algunos kibutz se mantienen más rurales que otros, pero en general tienen en común haber pasado por un proceso de privatización. Han abandonado la base ideológica original, aunque mantienen el espíritu de cooperación. Por ejemplo, los trabajos para la comunidad siguen siendo rotatorios y todos los miembros pueden asistir al comedor. En este lugar se reúnen los sábados para discutir asuntos de la comunidad y sus leyes. En su adaptación al mundo actual, los kibutz cuentan con todo tipo de servicios y zonas de ocio. De hecho, hoy en día hay varios comercios con un único dueño. Aunque su actividad principal aún es la agricultura, también reciben beneficios de la ganadería, sobre todo dedicándose a los lácteos, la industria metalúrgica, plástica y alimentaria, así como el turismo.

Marina Acebes

Soria, 2000. Graduada en Relaciones Internacionales y Economía por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la macroeconomía, la geopolítica y las curiosidades sobre los países.