El conflicto entre Israel y Palestina. Parte 1
En la primera parte de nuestro doble episodio especial sobre el conflicto entre Israel y Palestina, exploramos las raíces históricas de uno de los enfrentamientos más duraderos y complejos de la historia moderna. Desde los orígenes del sionismo hasta la guerra del Yom Kippur de 1973, este análisis desentraña las claves fundamentales para entender el presente de Oriente Próximo.
El conflicto Israel-Palestina no surgió de la nada. Sus raíces se remontan a finales del siglo XIX, cuando el periodista y activista judío Theodor Herzl fundó en 1897 la Organización Sionista Mundial y publicó «El Estado judío». Este movimiento político, conocido como sionismo, defendía la creación de un Estado propio para los judíos en la tierra prometida: la región histórica de Palestina. El contexto europeo de la época, marcado por el auge de los nacionalismos y del antisemitismo, proporcionó el caldo de cultivo perfecto para que esta idea germinara y se extendiera entre las comunidades judías de la diáspora.
Los primeros pasos hacia la confrontación
La Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión decisivo en la evolución del conflicto Israel-Palestina. El fin del Imperio otomano abrió una ventana de oportunidad que las potencias europeas aprovecharon para rediseñar el mapa de Oriente Próximo según sus intereses. Los británicos, maestros en el arte del equilibrio geopolítico, prometieron simultáneamente un reino árabe independiente a las tribus beduinas, el reparto de la región con Francia mediante el acuerdo Sykes-Picot, y un «hogar nacional judío» en Palestina a través de la Declaración Balfour de 1917.
Esta triple promesa sentó las bases de las futuras tensiones que definen el conflicto Israel-Palestina. Bajo el mandato británico, las oleadas migratorias de judíos hacia Palestina se aceleraron, especialmente tras la llegada de los nazis al poder en Alemania. Entre 1915 y 1931, la población judía en la región se duplicó, pasando a representar más del 17% del total. Este crecimiento demográfico exacerbó las tensiones con las comunidades árabes locales, que vieron cómo su situación económica y social se deterioraba progresivamente. Los primeros episodios de violencia entre ambas comunidades no tardaron en llegar. Los pogromos de Jerusalén en 1920 marcaron un punto de inflexión, llevando a los judíos a crear su propia organización paramilitar: la Haganá. Paralelamente, se fueron estableciendo las instituciones que más tarde formarían el Estado de Israel, como la Agencia Judía y la Histadrut, todas ellas impulsadas por los sionistas socialistas que lideraban el movimiento.
La Nakba y el nacimiento de dos narrativas irreconciliables
El año 1948 fue el punto de partida del conflicto entre Israel y Palestina. La resolución 181 de la ONU propuso la partición de Palestina en dos Estados, pero los árabes rechazaron una propuesta que concedía a los judíos más de la mitad del territorio cuando solo representaban un tercio de la población. La proclamación del Estado de Israel el 14 de mayo desencadenó la primera guerra árabe-israelí, pero el conflicto real había comenzado mucho antes. La Nakba o «catástrofe» palestina no fue una consecuencia imprevista de la guerra, sino un plan deliberado diseñado por los líderes sionistas. Los archivos de la Haganá y las memorias de David Ben Gurión demuestran que la expulsión de unos 750.000 palestinos de sus tierras fue una estrategia premeditada. Ben Gurión sostenía que el Estado de Israel solo sería viable si los judíos representaban al menos el 80% de la población, un objetivo que requería no solo inmigración masiva judía, sino también la expulsión sistemática de la población árabe.
Esta limpieza étnica, que se extendió entre 1947 y 1948, redefinió completamente la demografía de la región y estableció las fronteras de facto que conocemos hoy. Los territorios palestinos quedaron reducidos a Cisjordania y la Franja de Gaza, mientras que cientos de miles de refugiados palestinos se dispersaron por los países árabes vecinos, creando una diáspora que perdura hasta nuestros días y que constituye uno de los elementos centrales del conflicto Israel-Palestina. En la segunda parte de este análisis exploraremos cómo evolucionó este conflicto desde los años setenta hasta la actualidad, incluyendo los intentos de paz de Oslo, el surgimiento de Hamás, y las dinámicas que han llevado a la situación actual en Gaza y Cisjordania. Solo comprendiendo esta compleja historia podemos entender las raíces profundas de uno de los conflictos más persistentes de nuestro tiempo.
Recomendaciones:
- Libro: ‘El mundo de ayer’, de Stefan Zweig.
- Artículos: ‘Israel: en busca de la Tierra Prometida’.
- Libro: ‘Los árabes’, de Eugene Rogan.
- Serie: ‘El Espía’ (Netflix) sobre Eli Cohen.
- Película: ‘El último rey de Escocia’, sobre Idi Amín.
- Película: ‘Entebbe’ (Netflix), sobre el secuestro y rescate.
- Película: ‘Desvelando Arafat‘ (Filmin).
- Película: ‘Vals con Bashir’ (Filmin), sobre la primera guerra del Líbano y las masacres de Sabra y Shatila.
- Película: ‘Munich’ de Spielberg.
- Serie: ‘Múnich ’72’ (Filmin).
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