¿Cómo se produce la electricidad en la Unión Europea? - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Fuentes de producción de la electricidad en la Unión Europea

Cartografía Economía y Desarrollo Europa

¿Cómo se produce la electricidad en la Unión Europea?

Descripción del gráfico

La hoja de ruta está clara. En 2010 las energías renovables debían cubrir al menos el 12,5% del consumo total de electricidad en los Estados miembros de la Unión Europea. En 2020, el 20%, y en 2030, el 32%. Ahora la Comisión Europea quiere elevar esta última cifra al 40%, pero todavía necesita la aprobación del Parlamento Europeo y los 27 socios comunitarios.

El objetivo principal de este requisito es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, concretamente en al menos un 55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990. Anteriormente la meta era el 40%, pero Bruselas actualizó su estrategia el pasado mes de abril con la intención de alcanzar la neutralidad climática en 2050, es decir, conseguir un balance cero entre la emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera y la absorción del mismo, un proceso que los bosques realizan de forma natural.

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

Pero ese no es el único objetivo. En su lugar, la Comisión Europea pretende que la transformación energética también diversifique el suministro de electricidad y reduzca la enorme dependencia de los combustibles fósiles que acusa el bloque europeo.

No en vano, la UE es el mayor importador de energía del mundo: compra del exterior más de la mitad de la energía que consume por unos 1.000 millones de euros diarios. Se trata de hidrocarburos en manos de apenas un puñado de proveedores, la mayoría en zonas inestables. Esa necesidad energética coarta en muchas ocasiones la posición geopolítica de Bruselas, sobre todo con Rusia, que en 2018 suministró a Europa más del 40% del carbón y el gas natural y el 30% del petróleo crudo que necesitó.

El precio de la electricidad en la Unión Europea

Por si fuera poco, el crecimiento de la energía renovable también podría estimular el empleo en la UE a través de la creación de nuevos puestos de trabajo ligados a las nuevas tecnologías verdes.

A falta de la consolidación de las cifras del último año, en 2019 la energía renovable supuso el 19,7% de la energía consumida en la UE, muy cerca del objetivo fijado para 2020. Sin embargo, existen profundas diferencias en el mix energético de cada Estado miembro.

El mapa de la energía fósil en Europa

Así, Luxemburgo, Lituania, Austria, Dinamarca, Croacia, Suecia y Portugal producen más de la mitad de su electricidad a partir de energías renovables, tal y como muestran los datos de Eurostat de 2019. De hecho, la mayoría de países ya sobrepasan el umbral del 32% fijado para 2030, aunque si este finalmente es elevado al 40% habrá miembros que deberán redoblar sus esfuerzos, como es el caso de España o Grecia.

En cuanto a los países que aún tienen mucho camino por recorrer en la transición energética, Chipre, que utiliza el petróleo para producir el 90% de su electricidad; Malta, que basa el 88% de su suministro en el gas; y Polonia, que utiliza el carbón para producir el 73% de su energía, son los peores posicionados.

El mapa de la energía renovable en Europa

En un punto intermedio se sitúan países como Hungría, Francia o Eslovaquia, territorios que si bien no cuentan con una gran producción de energía renovable tampoco dependen en gran medida de la energía convencional, esto es, aquellas energías que se encuentran en la naturaleza de forma limitada y que han sido usadas tradicionalmente para generar electricidad en todo el mundo.

En su lugar estos países apuestan por la energía nuclear, una fuente a medio camino entre la energía contaminante y la energía limpia. Aunque las reservas de uranio, el combustible nuclear, no son tan escasas como los hidrocarburos y su producción no genera gases de efecto invernadero, la energía nuclear sí es contaminante en tanto en cuanto genera residuos radiactivos que tardan miles de años en degradarse.

El mapa de las centrales nucleares en Europa

La Unión Europea, sin embargo, aún debe posicionarse. El lobby nuclear presiona para que este tipo de energía reciba la etiqueta de “sostenible”, una categorización necesaria para que los nuevos proyectos puedan considerarse como inversiones verdes y sean por tanto bonificados, pero Bruselas trata de recabar más información antes de tomar una decisión.

Artículos relacionados

Comentarios