La muerte de Isabel II del Reino Unido —y de otras 14 naciones— ha supuesto el fin del último gran reinado de la historia, sin que haya por el momento ningún otro monarca en el mundo con expectativas de alcanzar tanto tiempo en el trono. Isabel II se une así a la lista de los reinados más largos de la historia.
Luis XIV de Francia (1643-1715), «el Rey Sol», es el rey del que conozcamos las fechas precisas de su reinado que más tiempo estuvo en el poder, seguido de Isabel II (1952-2022) y Rama IX de Tailandia (1946-2016). No obstante, esto no significa que los 70 años y 214 días de reinado de Isabel II supongan el segundo reinado más largo de la historia.
Sabemos que hubo otros muchos reyes con gobiernos muy longevos, pero de los que no conocemos las fechas precisas. Por ejemplo, el rey Jangsu de Goguryeo (Corea), que gobernó unos 78 años en el siglo V; Mirian III de Iberia (Georgia), con 77 años en el trono en algún momento entre los siglos III y IV; Sapor II de Persia, con 68 años en el poder en el siglo IV; o Ramsés II de Egipto, que ya en el siglo XIII a.C. reinó durante unos 66 años.
En general, se han perdido muchos de los registros históricos más antiguos que permitan datar los reinados con precisión. Gracias a los documentos que se conservan de las ciudades mayas que narraban con precisión los eventos históricos, sí podemos situar a los reyes Pakal I de Palenque y a Humo Jaguar (Chan Imix K’awiil) de Copán, coetáneos del siglo VI, entre los monarcas con más tiempo en el trono.
Otros monarcas tienen fechas de sus reinados que son discutibles por diversas anomalías y tecnicismos de su momento histórico. Constantino VIII del Imperio bizantino tuvo el título de emperador durante 66 años y 226 días, pero heredó el título junto a su hermano Basilio II, que aunque tuvo un reinado más corto (65 años y 237 días), fue quien realmente gobernó el Imperio mientras Constantino VIII se dedicaba al ocio.
En China, el emperador Kangxi gobernó durante el periodo dorado del inicio de la dinastía Qing, siendo el gobernante más longevo de la China unificada. Su nieto, Qianlong, para no superar el largo y honorable reinado de su abuelo, abdicó en su hijo. Sin embargo, Qianlong se mantuvo como emperador emérito y retuvo buena parte del poder, por lo que su reinado puede variar entre los 60 y los 65 años, superando así a su abuelo.
¿Son más democráticas las monarquías o las repúblicas del mundo?
Los mandatos largos tienen como protagonistas a reyes que accedieron muy jóvenes a la jefatura de Estado y que llegaron hasta su muerte bien entrados en la vejez. Luis XIV se convirtió en rey con 4 años y reinó en Francia hasta los 76; Isabel II fue reina desde los 26 años hasta su muerte con 96; y la también británica Victoria llegó al trono con 18, donde se mantuvo hasta su muerte a los 81, dando nombre a toda una era.
En la actualidad el papel de las monarquías está en cuestión. Chocan con los ideales de modernización, sus costes son opacos y algunas de sus figuras más visibles son muy cuestionadas, como el rey emérito Juan Carlos I en España, el príncipe Bin Salman en Arabia Saudí o el rey Rama X en Tailandia. Isabel II, por el contrario, no solo logró mantenerse 70 años en Buckingham por su longevidad, sino también por haberse ganado su legitimidad, cosa que los monarcas que la suceden tienen cada vez más complicado.