La mitad occidental del océano Pacífico, aquella que baña las costas de Asia y Oceanía, es el origen de un tercio del pescado salvaje del mundo, según los datos de 2020 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés). Esta zona también es el principal caladero de China e Indonesia, las dos principales potencias pesqueras globales ―entre las dos suman el 23% de la producción―, y la fuente de gran parte del pescado barato que desfila por los lineales de los supermercados de todo el mundo.
Y es que por mucho que el 70% de la superficie de la Tierra esté cubierta de agua y la mitad del océano registre actividad pesquera, se trata de un sector muy concentrado: la mitad de las capturas provienen de un área equivalente al 0,5% del mar, según Global Fishing Watch, y cerca de la mitad de la producción esté en manos de apenas diez países.
Además del Pacífico occidental, otras zonas pesqueras definidas por la FAO con un rendimiento superior al resto son el Pacífico sudoriental, la parte del océano que recorre el litoral de América del Sur y donde Perú, la tercera potencia pesquera del mundo, y Chile faenan; y el Atlántico nororiental, al norte de Europa, el campo de actuación de Rusia y Noruega. Por el contrario, las zonas menos explotadas son las del Ártico y el Antártico, donde las gélidas aguas y el hielo complican la pesca, y el Pacífico sudoccidental, la zona de la FAO más lejana a tierra.
Curiosamente, la tercera zona pesquera con menor producción, que incluye los mares Mediterráneo y Negro, es también la segunda más sobreexplotada del mundo: el 63% de sus poblaciones de peces marinos son explotadas a niveles insostenibles, lo que junto a su lento ritmo de regeneración por ser mares semicerrados provoca que su producción cada vez sea más pequeña. Solo el Pacífico sudoriental, con un 67% de poblaciones sobreexplotadas, la supera, mientras que a nivel global el dato se sitúa en el 35% de media, una cifra que da buena muestra de la concentración de la actividad pesquera en el mundo.
¿De dónde viene el pescado que te comes? El mapa de la pesca en el mundo
Esta explotación tiene su origen en el desarrollo de la pesca industrial a mediados del siglo XX. Con el objetivo de garantizar la disponibilidad a un precio reducido de alimentos ricos en proteínas, los países de todo el mundo se lanzaron a subsidiar y facilitar la creación de grandes flotas de barcos que poco a poco reemplazaron a los pescadores locales.
Esas nuevas flotas comenzaron a esquilmar el océano gracias a técnicas cada vez más sofisticadas y a la intensificación de su actividad. La producción de pescado, sin embargo, se estancó en los noventa y desde entonces no ha variado mucho, lo que evidencia que el mar ha llegado a su límite y su explotación está sobrepasando su capacidad. La pesca industrial ha reducido el número de grandes peces oceánicos, como la lubina chilena o el atún rojo, al 10% de su población preindustrial y como consecuencia las flotas comerciales se adentran cada vez más en el océano en busca de capturas viables.
A pesar de ello, las capturas globales de pescado salvaje se situaron en 2020 en los 90,3 millones de toneladas, el mismo dato que se alcanzó en 1989. Desde entonces, la producción ha fluctuado entre los 86 y los 93 millones de toneladas al año.







