Aunque las instituciones comunitarias se nieguen a recocerlo, dentro de la Unión Europea existen los paraísos fiscales. Año tras año, los laxos sistemas tributarios de Países Bajos, Irlanda o Luxemburgo representan un enorme problema para las haciendas del resto de socios comunitarios, que sistemáticamente ven reducidos sus ingresos por culpa de la elusión y la evasión fiscal.
A esto se suma la actividad de otros países del entorno como Suiza que, sin ser miembros de la UE, se encuentran plenamente integrados en las dinámicas económicas de la región, donde también causan estragos con modelos tributarios que son aprovechados y exprimidos por las multinacionales y sus entramados societarios.
Según cálculos del think tank estadounidense National Bureau of Economic Research, las grandes empresas desviaron, durante 2019, cerca de 465.000 millones de dólares hacía paraísos fiscales situados en el corazón del mismo Viejo Continente. Las cifras están recogidas en un informe publicado a finales de 2022 y firmado, entre otros, por Gabriel Zucman, uno de los principales especialistas en materia de desigualad y evasión y elusión fiscal.
Otros grandes destinatarios globales de la elusión fiscal de las grandes empresas internacionales son el Caribe, donde el conjunto de microestados y territorios de ultramar absorbieron casi 160.000 millones de dólares de beneficios empresariales en 2019; y el sudeste asiático, con Singapur (132.300 millones) y Hong Kong (62.400 millones) encabezando la lista de principales destinos.
En total, cerca de un 37% de los beneficios empresariales durante aquel año se trasladaron a paraísos fiscales, un porcentaje que no ha parado de crecer y que a nivel global representa unos 970.000 millones de dólares. Una cifra similar, paradójicamente, al PIB de Países Bajos.
En el lado contrario, el de los países que más dinero pierden por la ingeniería fiscal de las multinacionales, se encuentran las grandes potencias económicas del mundo. Estados Unidos, por ejemplo, vio cómo salían de su territorio 165.300 millones de dólares durante 2019, mientras que en Reino Unido fueron 109.600 millones y en Alemania más de 75.000.
¿Cuánta riqueza esconden los residentes de la UE en paraísos fiscales?
Junto a esto, el estudio también recoge el impacto que está teniendo sobre las haciendas públicas este traslado incesante de los beneficios empresariales a paraísos fiscales y territorios de baja tributación. En concreto, el documento calcula la recaudación del impuesto de sociedades que que dejaron de ingresar los Estados, y los datos son realmente alarmantes: Reino Unido, que cuenta con numerosos territorios de ultramar —islas Caimán, Vírgenes y Montserrat— que actúan como paraísos fiscales adscritos a su economía nacional, dejó de ingresar un 32% del impuesto de sociedades por el desvío de ingreso que realizan las compañías multinacionales.
En Alemania, por su parte, la merma impositiva ascendió al 29%, mientras que en Francia alcanzaba el 22% y en Italia y España el 18%. En la mayoría de casos, además, tanto las cifras totales de dinero como las pérdidas ocasionadas por el traslado de beneficios han aumentado considerablemente desde 2015.
Y no solo son las grandes compañías multinacionales las echan mano de estas prácticas para pagar menos impuestos. En otro informe reciente, en este caso encargado por la comisión Europea, se adverrtía que, a cierre de 2018, la riqueza que tenían oculta los particulares de origen comunitario en paraísos fiscales ascendía a 1,71 billones de euros, una cifra similar al PIB de Italia, la tercera economía de la UE.







