Las pruebas nucleares soviéticas: 2.500 Hiroshimas en un polígono kazajo

La Unión Soviética construyó en Kazajistán el polígono de Semipalátinsk, del tamaño de Eslovenia, para detonar su primera bomba atómica. Allí realizaría dos tercios de sus pruebas nucleares, y la población local sufre todavía los efectos de la radiación. El próximo 29 de agosto, Día Internacional contra los Ensayos Nucleares por iniciativa kazaja, se cumplen treinta años de su cierre.
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Las pruebas nucleares soviéticas: 2.500 Hiroshimas en un polígono kazajo
Ciudad de Kurchatov, el centro de las pruebas nucleares de Semipalátinsk. Fuente: Alexander Liskin (Wikimedia)

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El lago de Chagán no existía hasta las 5:59 de la mañana del 15 de enero de 1965. En ese minuto, la Unión Soviética realizó su primera explosión nuclear pacífica. El explosivo fue colocado a 178 metros de profundidad, en el polígono de pruebas de Semipalátinsk, en la República Socialista Soviética de Kazajistán. La tierra se levantó con una nube de polvo y el agua del río Chagán empezó a llenar el cráter. Se cuenta que el ministro encargado de la industria atómica soviética fue el primero en bañarse en el nuevo lago cuando llegó el verano. Le siguieron los habitantes de la ciudad, que se encontraba a 140 kilómetros del lugar al que había dado nombre.
Aquella sería una de las 468 pruebas que vio el polígono de Semipalátinsk entre 1949 y 1989, el 64% de los ensayos nucleares de la URSS. Su potencia conjunta equivale a 2.500 explosiones como la que Estados Unidos había provocado en Hiroshima. Kazajistán cerró el polígono el 29 de agosto de 1991, e impulsó la fecha como Día Internacional contra los Ensayos Nucleares. Hoy la región que lo rodea está en el listado kazajo de lugares afectados gravemente por radiación, y el agua del Chagán, conocido como “lago atómico”, no es apta para el baño ni para el consumo humano o animal. 
Eligiendo el lugar para una explosión atómica
La investigación nuclear soviética se enmarca en la carrera armamentística de la Guerra Fría. En julio de 1945, Estados Unidos había detonado su primera bomba nuclear mediante la prueba Trinity. Stalin no se mostró sorprendido cuando el presidente Harry Truman se lo comunicó días más tarde durante la conferencia de Potsdam, pues ya lo sabía gracias al espionaje. Sin embargo, mandó acelerar el desarrollo de las armas atómicas soviéticas, y el físico Igor Kurchatov, a cargo de la investigación nuclear, necesitaba un espacio apropiado para las pruebas.
El sitio elegido estaba en el noreste de Kazajistán: plano, extenso, rodeado de montañas, poco poblado y bien comunicado por aire, ferrocarril y trans...

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Katia Ovchinnikova

Moscú, 1997. De padres rusos y alma gallega. Estudiando IMSISS en la Universidad de Glasgow. Máster en Protección Internacional de los Derechos Humanos por la UAH y doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Interés en Asia Central, democratización y derechos humanos.