Las oleadas de protestas en Irán han puesto de manifiesto no sólo el malestar social: también el complejo y sofisticado entramado represor del régimen. Diseñado para garantizar la supervivencia de la República Islámica ante cualquier atisbo de disidencia interna, es una red de organismos supervisados por el líder supremo que además goza de gran autonomía en caso de crisis. Ahora esa autonomía será clave para mantener el control ante la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
La eficacia del sistema represor iraní está en que permea todos los estratos de la sociedad, desde la vigilancia callejera hasta el control del espacio digital y la persecución internacional. Esa histórica represión, a su vez, se sustenta en un marco legal y religioso que criminaliza la protesta y supedita los derechos individuales a un único propósito: preservar el sistema revolucionario.
En cinco claves:
- El sistema represor iraní se compone de la Guardia Revolucionaria, la milicia Basij, la Fuerza Disciplinaria y la Patrulla de la Orientación
- Además, cuenta con espías en ministerios, empresas, universidades y hospitales
- También persigue a los opositores en el exilio, llegando a secuestrarlos o asesinarlos
- Todo ello se ampara en un marco legal y religioso que prioriza preservar el sistema revolucionario
- Esa red de organismos será clave para sostener la República Islámica ante la ofensiva de Estados Unidos e Israel
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento