6 de octubre de 2010

Instagram, una red y fenómeno social

Nacida como una aplicación móvil para compartir fotos y vídeos, Instagram es ahora la cuarta red social más utilizada a nivel mundial. Facebook la adquirió en 2012, potenciando una app que desde entonces ha incorporado nuevas funciones mientras impacta más allá de lo digital.
Instagram, una red y fenómeno social
Logo de Instagram. Fuente: Pixabay.

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

El programador estadounidense Kevin Systrom y el ingeniero de software brasileño Mike Krieger eran dos compañeros informáticos de la Universidad de Stanford también aficionados a la fotografía. Con la evolución de la tecnología en los teléfonos móviles, las cámaras incorporadas empezaron a ser capaces de tomar imágenes de una calidad cercana a la de una cámara profesional. Así, Systrom y Krieger encontraron una oportunidad para lanzar una app que aprovechara el desarrollo del mercado de la fotografía móvil.

Su idea inicial era crear Burbn, una aplicación más compleja con funciones de geolocalización, pero optaron por modificar el enfoque y se centraron en la edición y publicación de fotografías sencillas para el usuario. El nombre de Instagram surge de la combinación de instant camera (‘cámara instantánea’) y telegram (‘telegrama’). Esa connotación nostálgica se vio también en las características de las imágenes de esta red social, que al principio se editaban en forma cuadrada, como las producidas por las antiguas cámaras Polaroid y Kodak Instamatic.

El lanzamiento de Instagram, que se fraguó sin tener siquiera un modelo de negocio, llegó el 6 de octubre de 2010 desde la ciudad de San Francisco, en principio solo para iOS, el sistema operativo de los productos Apple. Durante su primera semana en el mercado, la red social registró unos 200.000 usuarios, que en tres meses se quintuplicaron. La primera foto publicada en Instagram fue la del perro del propio Systrom el 16 de julio de 2010.

Facebook se hace con la app de moda

El cofundador de Twitter e inversor en la startup de Instagram, Jack Dorsey, tuvo la intención de comprar la compañía. Sin embargo, esta acabó en manos de la competencia: seis días después del lanzamiento de la app para dispositivos Android, en 2012, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció la compra de Instagram por mil millones de dólares, ofreciendo además cierta autonomía administrativa a los fundadores. Systrom y Krieger, cuya empresa apenas superaba los quinientos millones de dólares en valoración bursátil, aceptaron la oferta pero abandonaron sus cargos en 2018 por discrepancias con la nueva gestión. Algunos consideran que la compra de Instagram no solo fue una ganga, sino un fallo de regulación que ha permitido que surja un monopolio liderado por la compañía de Zuckerberg.

En los años posteriores, Instagram ha aumentado el interés del público agregando funciones características de otras aplicaciones de moda. Primero incorporó las stories, publicaciones de corta duración inspiradas en Snapchat. Con menos éxito, en 2018 lanzó Instagram TV, un apartado para publicar vídeos más duraderos al estilo YouTube. Más recientemente ha incluido los reels, una función de vídeos similar al fenómeno de TikTok.

Millones de usuarios, comercio y un delicado impacto social

Con más de mil millones de usuarios activos al mes, Instagram es la cuarta red social más utilizada en el mundo, en un sector que Facebook lidera con casi tres mil millones. Instagram es también una plataforma de interés para las empresas, en especial desde la incorporación de los anuncios: la mayor parte tienen un perfil en la red social, pues el 81% de sus usuarios la utilizan en algún momento para encontrar productos y servicios.

El éxito de la red social, sin embargo, ha ido acompañado de diversas implicaciones sociales y psicológicas para sus usuarios. Su popularidad la convierte con asiduidad en un altavoz de causas sociales, algunas no exentas de polémica, como cuando miles de usuarios publicaron una imagen negra en solidaridad con el movimiento Black Lives Matter tras el asesinato del afroestadounidense George Floyd en 2020. Además, se ha demostrado que el uso inadecuado y excesivo de Instagram puede tener consecuencias negativas para la salud mental, sobre todo de los adolescentes, derivadas del ciberacoso, la adicción o la ansiedad por los cánones de belleza.

Jaime Villamuera

Santander, 1999. Relaciones Internacionales y Comunicación Corporativa en la Universidad Antonio de Nebrija, con Estudios Europeos en la Sorbonne Université de París. Apasionado de la geopolítica, la seguridad y el descubrimiento de otras culturas, además del cine, la música y la literatura.

Comentarios