El Día Mundial contra el Cáncer es una iniciativa que lidera la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC). Su objetivo es aumentar la concienciación e impulsar la prevención y lucha contra la enfermedad. Cada 4 de febrero, cientos de edificios emblemáticos se tiñen de azul y naranja y las redes se inundan de fotos de usuarios con la cabeza rapada que se solidarizan con quienes padecen la enfermedad bajo la iniciativa #NoHairSelfie.
Según datos de la OMS, más de diecinueve millones de personas fueron diagnosticadas con cáncer en 2020. Se estima que alrededor de nueve millones fallecieron y se prevé que la cifra de nuevos casos alcance los 29,5 millones de personas para 2040.
Día Mundial contra el Cáncer: motivos del 4 de febrero
El Día Mundial contra el Cáncer se impulsó el 4 de febrero del 2000 en la Cumbre Mundial contra el Cáncer para el Nuevo Milenio en París. En esta conferencia, la enfermedad pasó a reconocerse como una de las principales causas de muertes en el mundo. Mediante la Carta de París, los líderes allí presentes se comprometieron a mejorar la atención sanitaria, la prevención y la innovación en tecnologías de detección precoz.
Desde entonces, la UICC organiza cada año campañas de concienciación específicas. En 2022, por ejemplo, inicia un programa que durará tres años con el lema “Por unos cuidados más justos”. Su objetivo es crear una conciencia mundial y un impacto social que obligue a los gobernantes a priorizar la lucha contra el cáncer en sus agendas políticas.
La OMS considera el cáncer como la segunda causa de muerte en el mundo, pues produce una de cada seis defunciones en el planeta. El cáncer de pulmón sigue siendo el más letal, aunque el de mama lo supera en número de casos. En función del sexo, uno de cada cinco hombres y una de cada seis mujeres en el mundo desarrollan algún tumor durante su vida, mientras que uno de cada ocho hombres y una de cada once mujeres fallecen a causa de la enfermedad. Los hombres tienen más probabilidades, sea por razones socioculturales, pues tienden a ser más fumadores y a tener hábitos de vida menos saludables, o biológicas. Esto último se debe a que el riesgo de padecer cáncer aumenta con la pérdida de genes en el cromosoma Y, presente en el sexo masculino.
El cáncer en el mundo
El cáncer es una enfermedad extendida por los cinco continentes, pero las tasas de incidencia y mortalidad varían según la región. Las zonas con renta más alta diagnostican un mayor número de casos, aunque registran un número bajo de decesos. Por el contrario, en los países de rentas medias o bajas, el número de casos diagnosticados es inferior al de fallecidos. Asia fue el continente más afectado por el cáncer en 2020, con casi la mitad de las muertes. De cerca le siguen Europa y América Latina y el Caribe.
Las diferencias entre regiones se explican por los sistemas de detección y el desarrollo de los sistemas sanitarios. África y Asia cuentan de antemano con pronósticos menos favorables porque en la mayoría de países hay menos medios para el tratamiento y los diagnósticos tardan más.
Un pronóstico pesimista, pero con iniciativas
Las previsiones en torno al cáncer no son halagüeñas. La OMS y Naciones Unidas advierten de los déficits sanitarios en países de ingresos medios y bajos. Esta situación se ha agudizado con la crisis de la covid-19. Por ejemplo, la saturación de los hospitales y la inhibición de los pacientes que retrasaban las visitas al médico por miedo al contagio han causado que se hayan diagnosticado un millón de casos menos en Europa.
En la actualidad, las entidades internacionales están adoptando estrategias contra la enfermedad. En 2020, la OMS lanzó la Estrategia mundial para acelerar la eliminación del cáncer del cuello uterino, que afecta a miles de mujeres en el mundo. Además, colabora con el Hospital Infantil de Investigación St. Jude de Memphis para garantizar el acceso de medicamentos en el mundo contra el cáncer infantil. También en Estados Unidos, la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer se encarga de manera voluntaria de contribuir a la disminución de la tasa de mortalidad y de tabaquismo en el país. Por su parte, la Unión Europea aprobó en 2021 el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, con foco en la modernización de tecnologías, inversión en investigación y atención a la prevención.