22 de febrero de 1942

22 de febrero de 1942: muere el escritor Stefan Zweig, pacifista y nostálgico de la cultura europea

El escritor austríaco Stefan Zweig se suicidó con su esposa Charlotte Altmann creyendo que el Tercer Reich dominaría el mundo. Defensor de la libertad, la tolerancia y la universalidad, no soportó dos guerras mundiales y el auge del nazismo.
22 de febrero de 1942: muere el escritor Stefan Zweig, pacifista y nostálgico de la cultura europea
Retrato de Stefan Zweig en la última etapa de su exilio. Fuente: Archivo Nacional de Brasil (Wikimedia Commons)

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Stefan Zweig nació en 1881 en Viena, entonces capital del Imperio austro-húngaro y centro europeo del arte y la cultura. De familia judía acomodada, creció entre la burguesía vienesa. El gusto de esta clase social por las humanidades le despertó el interés por las letras desde muy temprana edad y en 1904 se doctoró en Filosofía. Durante su época estudiantil escribió sus primeros poemas y ensayos, y algunos incluso se publicaron en el periódico más importante de Viena, el Neue Freie Presse de Theodor Herzl.

El talento precoz de Zweig para la escritura le acercó a personalidades como Joseph Roth, Sigmund Freud, Richard Strauss, Rainer Maria Rilke o Romain Rolland, y para mediados de los años veinte ya era conocido en el mundo por su biografía del poeta Émile Verhaeren, su obra de teatro Jeremías y su novela Momentos estelares de la humanidad, entre otros. Su fama le hizo viajar por Europa, Asia y América y esto le hizo adalid de la libertad, la tolerancia, la universalidad y la unidad europea. Sin embargo, su vida cosmopolita se derrumbó con las guerras y el nazismo que asolaban el continente.  

Adiós a la Belle Époque

El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 conmocionó a Zweig. Sintió que el mundo que conocía se desmoronaba, pues en tan solo una década vivió la división de Europa, la caída de su país natal y el nacimiento de la Unión Soviética. Cosmopolita y pacifista, el escritor sintió que la guerra le arrebataba todo lo que era y tenía, aunque nunca fue llamado a filas. En su lugar, trabajó como propagandista en el Archivo de Guerra austríaco desde 1915 hasta 1917. Allí escribió textos en los que enaltecía las hazañas de soldados para animar a los alemanes a combatir, pero jamás se sintió orgulloso de ello.

Al acabar la guerra, Zweig encontró algo de paz. Se casó con la escritora Friderike Winternitz en 1920 y durante esa década publicó novelas cortas y biografías llenas de tensiones emocionales y crisis psicológicas, como Amok, Veinticuatro horas en la vida de una mujer o la biografía de María Antonieta. Sin embargo, el auge del nazismo en Alemania volvió a romper el mundo que conocía. Zweig no solo sufrió por ver de nuevo a las potencias europeas enfrentadas, sino también por el peligro que corría siendo judío. Por eso en 1934 abandonó su patria, a la que nunca regresaría, cuando miembros del Partido Nazi austríaco dieron un golpe de Estado y asesinaron al presidente Engelbert Dollfuss

Stefan Zweig, del exilio al suicidio

Zweig siguió el avance del nazismo por Europa y el estallido de la Segunda Guerra Mundial desde el exilio. En 1934 huyó a Londres con su segunda esposa, su secretaria Charlotte Altmann, y allí permaneció hasta 1940. Esos años deprimieron a Zweig, que vio cómo sus libros eran prohibidos y quemados en la Alemania nazi y que su querida Europa volvía a enfrascarse en un enfrentamiento mundial. Temerosos de que los nazis llegasen hasta el Reino Unido, Zweig y su esposa huyeron a Nueva York en 1940, a pesar de que él había obtenido la ciudadanía británica porque la austríaca ya no le correspondía por ser judío. 

Durante el año que vivió en Nueva York, Zweig escribió su gran obra, El mundo de ayer, una autobiografía que narra los cambios que convulsionaron la Europa del siglo XX. Sin embargo, detestaba la vida en Estados Unidos y apenas tenía amigos, pues los intelectuales también exiliados le reprochaban su silencio sobre el Tercer Reich. Zweig afirmaba que “nunca hablaría contra Alemania” porque los intelectuales “debían permanecer cerca de sus libros”, al margen de la política.

En cualquier caso, la entrada de Estados Unidos en la guerra en 1941 le obligó a exiliarse en Brasil, país de acogida de miles de judíos refugiados y entonces neutral. No obstante, cuando el Estado brasileño rompió relaciones con el Tercer Reich en enero de 1942, Zweig sintió que ya no quedaba lugar en la Tierra donde escapar de los nazis. Desesperado, nostálgico y deprimido, se suicidó junto con su esposa Charlotte el 22 de febrero de 1942.

Ana Raya

Madrid, 1998. Graduada en Relaciones Internacionales (UCM) y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos (UC3M). Interesada en conflictos espaciales, fronteras, mapas y geopolítica crítica.

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