1 de enero de 1999

1 de enero de 1999: el euro entra en circulación tras una década de medidas para la integración económica

La integración económica y monetaria de la Unión Europea tuvo su cenit con la entrada en circulación de la moneda común. Este hecho supuso el mayor cambio de divisas de la historia. En la actualidad, el euro es la segunda moneda más importante del mundo.
1 de enero de 1999: el euro entra en circulación tras una década de medidas para la integración económica
Símbolo del euro con los colores de la bandera de la Unión Europea. Fuente: Wikimedia Commons

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Desde la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la integración económica ha estado en el núcleo del proyecto de construcción europeo. No obstante, no cristalizó hasta 1988, cuando el Comité Delors, encabezado por el presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, emitió un informe que proponía un curso de acción para avanzar hacia una mayor integración en el marco de la Unión Económica y Monetaria (UEM).

Establecido el objetivo y el plan, el siguiente paso se dio con el Tratado de la Unión Europea firmado en Maastricht en 1992. En él se aprobaron las tres fases para lograr la UEM y así coordinar las políticas económicas y crear un mercado único. La introducción del euro en los mercados financieros el 1 de enero de 1999 marcó el inicio de la tercera fase y de una transición que desembocaría tres años más tarde en la adopción del euro.

Una misma moneda

El euro supondría el cambio de moneda más grande de la historia. En los meses previos, los doce primeros países que habían superado los criterios de convergencia económica, entre ellos España, habían comenzado a distribuir efectivo para prevenir una escasez de liquidez. El cambio fue progresivo para facilitar la adaptación a la nueva realidad monetaria. Además, se estableció un periodo transitorio de doble circulación en el que las antiguas monedas nacionales y el euro fueron válidas. Finalmente, la nueva moneda común se convirtió el 1 de marzo de 2002 en la única que circulaba en curso legal en la nueva zona euro.

https://elordenmundial.com/por-que-no-todos-los-paises-de-la-union-europea-usan-el-euro-cuando-es-obligatorio

El euro supuso un nuevo hito en la integración económica de la Unión Europea. Su objetivo era favorecer y potenciar los intercambios comerciales, aumentar la competencia y, en última instancia, hacer crecer la economía del bloque. Al eliminar los costes del cambio de divisas también ha pretendido atraer una mayor inversión que redunde en más estabilidad económica e influencia internacional. De hecho, la UE se ha convertido en una las principales economías del mundo y el euro en la segunda moneda más importante después del dólar estadounidense.

El euro por el mundo

Después de la adopción inicial, las sucesivas ampliaciones en la Unión Europea conllevaron otras de la zona euro. Tras cumplir los criterios de convergencia que exige el Banco Central Europeo, la moneda se ha vuelto oficial en diecinueve de los veintisiete Estados que componen la Unión. Entre 2007 y 2015, Eslovenia, Chipre, Malta, Eslovaquia, Estonia, Letonia y Lituania se han incorporado a la zona euro. Otros países, como Bulgaria, Croacia, Chequia, Hungría o Polonia, todavía deben cumplir los requisitos de entrada. Dinamarca, como el Reino Unido en su momento, se acoge a una cláusula de exclusión voluntaria para mantener su moneda nacional. En Suecia, en cambio, las autoridades alegan no cumplir los criterios, ya que su población no secunda el cambio.

En algunos territorios franceses de ultramar, como las islas caribeñas San Martín, San Bartolomé y el archipiélago de San Pedro y Miquelón, se utiliza el euro por un acuerdo monetario con la Unión Europea. Asimismo, hay países en el continente que sin ser miembros del bloque usan el euro e incluso acuñan la moneda, como los microestados de Andorra, Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino. La población en Kosovo y Montenegro, por su parte, también emplea el euro, aunque de forma unilateral.

Crisis, integración fiscal y peso internacional: los retos del euro

Pasada una década de la introducción del euro, estalló la crisis de deuda soberana en los países del sur de la Unión Europea —España, Grecia, Italia y Portugal, además de Irlanda—, donde el déficit y la deuda pública se dispararon. Esto evidenció que la integración económica y monetaria debía ser mayor para afrontar nuevos retos. En ese sentido se ha encaminado el deseo de promover la integración fiscal entre los Estados miembros. En 2012, en plena crisis, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, afirmó que la entidad estaba dispuesta “a hacer todo lo necesario para preservar el euro”. Su plan se basó en crear las Operaciones Monetarias de Compraventa, un instrumento mediante el cual el BCE podría adquirir bonos de un Estado para evitar así una crisis de deuda.

Ahora, la Unión Europea podría utilizar la nueva coyuntura económica marcada por la pandemia de la covid-19 y la guerra comercial entre Estados Unidos y China para fortalecer el papel del euro en el contexto internacional. Entretanto, el Eurobarómetro muestra el gran apoyo entre la población de la zona euro a la moneda común, cuyo carácter tangible y cotidiano le ha hecho formar parte de la propia identidad de la Unión Europea.

Julen Kenk

Madrid, 1999. Graduado en Historia por la Universidad Complutense. Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales por la Escuela Diplomática. Apasionado de las conexiones entre el deporte, la política y la historia.

Comentarios