Vírgenes, calaveras y Lenin: la cultura del tatuaje en las cárceles soviéticas

Para los reclusos soviéticos el DNI estaba en su piel. Sus tatuajes podían indicar delitos, la cantidad de condenas o su actitud frente al régimen, pero cambiaron de significados con los traumas de la Segunda Guerra Mundial, la descomposición del país o el auge de las drogas en Rusia.
SociedadRusia y espacio postsoviético
Vírgenes, calaveras y Lenin: la cultura del tatuaje en las cárceles soviéticas
Fuente: vídeo promocional del libro 'Russian Criminal Tattoo Police Files' publicado en la editorial FUEL

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Suscríbete por solo 5€ al mes

Los tatuajes lo contaban todo de los reclusos en las prisiones soviéticas. Desde sus gustos hasta la razón de su condena, se trataba de un complejo código construido durante décadas y ligado a la esfera criminal. La ley en las cárceles era tan estricta y hermética que impedía tener una vida más allá, dictaba cómo debía proceder un preso y organizaba las relaciones entre ellos.

Todos obedecían al vor v zakone (‘ladrón dentro de la ley’), como han mostrado las investigaciones del periodista Serguéi Vasiliev y los criminólogos Arkady Bronnikov y Danzig Baldaev. Además de ostentar logros en el mundo del crimen, los vor v zakone debían acatar ciertas normas: no podían trabajar legalmente, involucrarse en política o tener familia, y debían ofrecer ayuda a otros ladrones. Existían ciertos tatuajes que permitían identificarlos, como estrellas en la parte delantera de los hombros o galones militares. Baldaev fue carcelero en la prisión de Kresty, una de las más famosas de Rusia, y después viajó por toda la Unión Soviética recopilando información sobre la vida criminal, su cultura y su jerga.

Los tatuajes se ponen de moda

Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo

Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca

Mensual

Accede a todos nuestros contenidos y apoya nuestro proyecto. Podrás cancelar tu suscripción en cualquier momento.

6€ /mes

Ahorra un 20%

Anual

Todas las ventajas de EOM durante 12 meses. Además, te ahorrarás un 20% al suscribirte con un solo pago.

60€ /año

Mecenas

Si te apasiona nuestro trabajo y quieres apoyarnos más, conviértete en mecenas de EOM

90€ /año

Continuar

Anual · Cancela en cualquier momento

Oleg Lukin

San Petersburgo, 1995. Crecí en La Línea de la Concepción, Cádiz. Graduado en Periodismo y Máster en Política Internacional (UCM). He pasado por elEconomista, BBVA Global y Cinco Días. Colaboro con el Grupo de Estudios de Semiótica de la Cultura e investigo sobre construcciones culturales, concretamente, dentro del espacio postsoviético.