No, Aleksandr Duguin no es el ideólogo de Putin

Duguin es un teórico político y ultranacionalista ruso. Su teoría del eurasianismo y la defensa de una “cuarta vía política” le han vuelto una figura controvertida por sus vínculos con el expansionismo de Rusia en Ucrania y la extrema derecha europea
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No, Aleksandr Duguin no es el ideólogo de Putin
Aleksandr Duguin en una conferencia en Teherán en 2018. Fuente: imágenes de Wikimedia Commons

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Aleksandr Guélievich Duguin es un filósofo, político y analista ruso. Nacido en Moscú en 1962, su carrera intelectual, política y mediática le ha hecho conocido en Rusia y Occidente. Es un defensor del “eurasianismo” y ha contribuido a la extrema derecha con su noción de la “cuarta teoría política”, pero su popularidad reciente se debe sobre todo al supuesto impacto de sus ideas en el pensamiento del presidente ruso Vladímir Putin. Sin embargo, no tienen relación directa ni ejerce esa misma influencia sobre él.

Tras intentar ser aviador en el Ejército soviético, Duguin estudió Filosofía y se doctoró en Sociología y Ciencias Políticas. Políglota autodidacta y disidente anticomunista, al principio de su carrera formó parte del Círculo Yúzhinski, un grupo involucrado en el satanismo, el ocultismo y el nazismo, y de la sociedad ultranacionalista rusa Pamyat. Después de cofundar en 1993 el Frente Nacional Bolchevique, que combinaba elementos fascistas y soviéticos, surgió en los radares intelectuales de Occidente con su libro Fundamentos de geopolítica (1997). En 2002 fundó el Partido Eurasia y en 2005 su organización juvenil, la Unión Juvenil Euroasiática. Desde entonces también ha participado en medios afines al Kremlin.

Duguin, eurasianismo y la cuarta teoría política

En Fundamentos de Geopolítica, que fue incluido en la bibliografía básica de la Academia del Estado Mayor del Ejército ruso, Aleksandr Duguin avanza una versión propia del eurasianismo. En ella expande y actualiza la idea de un mundo multipolar dividido en dos grandes bloques: la “isla del mundo”, compuesta por Estados Unidos y el Reino Unido, y la civilización euroasiática.

Duguin sostiene que el mundo tiene como epicentro a Estados Unidos y que está dominado por la idea del globalismo y el liberalismo occidental. La única manera de luchar contra ello sería establecer un imperio euroasiático desde Portugal hasta Vladivostok, con Rusia como eje. En ese marco, Duguin argumenta que Ucrania es un Estado sin sentido geopolítico y que su existencia pone en riesgo la seguridad de Rusia y el imperio eurasiático, por lo que sería necesaria su absorción. Su apoyo a la anexión rusa de Crimea en 2014 es parte de esa idea de la “Nueva Rusia”, y le llevó a ser sancionado por Estados Unidos en 2015.

Por otro lado, Duguin propone una “cuarta teoría política” en un libro homónimo de 2009. Su tesis busca superar el liberalismo, el comunismo y el fascismo con el populismo integral: valores tradicionales, Estado fuerte y propaganda nacionalista. Esta visión ha alentado movimientos ultraderechistas europeos, y el propio Duguin ha establecido lazos con líderes como Marine Le Pen, de la Agrupación Nacional francesa, o el italiano Matteo Salvini, de la Lega, además del ideólogo de la alt-right estadounidense Steve Bannon. Su hija, Daria Dúguina, le estaba tomando el relevo con una carrera propia hasta su reciente asesinato.

No es el Rasputín de Putin

Primero con la anexión de Crimea en 2014 y después con la invasión de Ucrania en 2022, Aleksandr Duguin se ha vuelto centro de debates en los medios. El alineamiento de su visión de Ucrania y del futuro de Rusia con las acciones de Vladímir Putin ha llevado a tratar a Duguin como el cerebro, el ideólogo o el Rasputín del presidente ruso, en referencia al místico influyente en la familia del último zar. Sin embargo, no existe evidencia de una relación estrecha entre ambos o de una influencia en el Kremlin como la que sí ejercen otros intelectuales rusos.

El radicalismo de Duguin incluso ha sido rechazado por el Kremlin: por ejemplo, después de tratar a Putin de cobarde por no haber apoyado las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk en 2014, se enfrentó al ostracismo de la esfera política, incluyendo la pérdida de su plaza como catedrático en la Universidad Estatal de Moscú. Duguin, más bien, ha proporcionado unas ideas que le sirven al Kremlin para justificar sus decisiones políticas en Ucrania.

Mencía Montoya Barreiros

Madrid, 2000. Grado en Relaciones Internacionales por la Universidad King’s College London y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Interesada en seguridad internacional, Oriente Próximo, el Sahel y la naturaleza de conflictos actuales.