Por qué los judíos ultraortodoxos pueden hacer caer a Netanyahu

66.000 judíos ultraortodoxos están exentos del servicio militar en Israel. Pero ahora que el Ejército israelí necesita reclutas para luchar en Gaza, cada vez más voces del Gobierno y la sociedad israelíes reclaman el fin de este privilegio. Los partidos ultraortodoxos se niegan y amenazan con derribar a Netanyahu.
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Por qué los judíos ultraortodoxos pueden hacer caer a Netanyahu
Judíos ultraortodoxos en el Muro de las Lamentaciones. Fuente: premasagar (Flickr)

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“Si nos obligan a ir al Ejército, abandonaremos el país en masa”, advirtió a principios de marzo el influyente rabino Yitzhak Yosef. Días antes, cientos de extremistas religiosos cortaron una autopista y otro grupo bloqueó el tranvía en Jerusalén para protestar. Algunos afirman incluso que “prefieren morir que servir en el Ejército”. En Israel deben prestar servicio militar todos los hombres y mujeres mayores de dieciocho años, excepto los jaredíes, judíos ultraortodoxos que se dedican a estudiar la religión, y los palestinos con ciudadanía israelí.
Sin embargo, el Ejército necesita reclutas para la guerra en Gaza. Dos proyectos de ley han reabierto el debate sobre los privilegios jaredíes: uno para prolongar el servicio militar a los soldados y reservistas, y otro que perpetúa la exención de los judíos ultraortodoxos. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, reclama que los jaredíes sirvan en el Ejército. Como la exención expiró el pasado 1 de abril, los judíos ultraortodoxos podrán ser reclutados. La Corte Suprema israelí ha ratificado esta postura este 25 de junio, obligando a los jaredíes a realizar el servicio militar obligatorio. Pero los partidos ultraortodoxos ya amenazaron en marzo con derribar al primer ministro, Benjamín Netanyahu: “Si un solo estudiante de yeshiva tiene que cerrar su Talmud, no habrá Gobierno”. 
Los privilegios de los judíos ultraortodoxos
Ideológicamente, los jaredíes están en contra del Estado de Israel ya que consideran que el sionismo secular es una herejía. Tras la creación del Estado judío en 1948, el primer ministro David Ben Gurión concedió un estatus privilegiado a cuatrocientos estudiantes de la Torá. Estos quedaban exentos del servicio militar para preservar su identidad religiosa gracias a una ley especial que debía renovarse periódicamente. También recibían subvenciones para estudiar la religión, pues sus creencias no contemplaban el trabajo productivo.
Hoy en día hay casi 1,3 millones de jaredíes en Israel, que representan el ...

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Natàlia Queralt

Tarragona, 1994. Graduada en Periodismo y Humanidades, especialización en Historia, por la Universidad Pompeu Fabra. Máster en Estudios Islámicos y de Oriente Próximo por la Universidad Hebrea de Jerusalén. Me interesa la geopolítica, los estudios poscoloniales, y la construcción de la identidad y el género en Oriente Próximo y el Magreb.