Por qué Ucrania puede perder la democracia aunque gane la guerra

El Gobierno de Zelenski ha sido cuestionado por cercar a la oposición prorrusa y por corrupción, pero la invasión ha callado muchas críticas. Si tras la guerra prioriza fortalecer la democracia, Rusia seguirá desestabilizando porque la considera una amenaza; si prioriza la seguridad nacional, continuará las medidas autoritarias para protegerse.
GeopolíticaRusia y espacio postsoviético
Por qué Ucrania puede perder la democracia aunque gane la guerra
Fuente: Wikimedia y Freepik

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Corrupción, censura, recompensar lealtades… El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha sido criticado por sus medidas autoritarias antes y durante la guerra. Frente a las quejas por centralizar el poder se escudaba en su promesa de luchar contra la oligarquía, pero con la invasión rusa todo cambió de sentido. Sus acusaciones a los partidos prorrusos de que le hacían propaganda al Kremlin resultaron ciertas. Precisamente, Ucrania resistió el principio de la invasión en parte por la centralización del poder de Zelenski, que ha vuelto a descartar las elecciones de 2024, y la lucha contra el espionaje ruso.
El futuro de Ucrania depende de cómo acabe la guerra con Rusia. Zelenski de momento ha desautorizado a su general en jefe por admitir que no había opciones de avanzar en el frente. Las futuras relaciones entre ambos países determinarán la prioridad de Kiev: democracia o seguridad nacional. La primera amenaza a Vladímir Putin, como demuestran los intentos por desestabilizar el país. Pero en cualquier caso Ucrania necesitará a la Unión Europea, porque incluso si gana la guerra puede volver a vivir una crisis política o de seguridad.
Un giro autoritario que se reinterpretó con la invasión
Zelenski llegó al poder en 2019 con el 73% del apoyo, pero su tendencia autoritaria le restó popularidad. En primavera de 2021 cayó hasta el 38%. Incluso el primer jefe de la Oficina Presidencial, despedido en 2020, dijo que el mandatario aspiraba a ser como Putin. Ambos fueron implacables con la oposición y han colocado funcionarios leales a dedo. Tras llegar al poder, excusaron sus medidas excepcionales por las guerras del Donbás y Chechenia, respectivamente, y para luchar contra la oligarquía. La Administración de Zelenski también ha tenido escándalos de corrupción y ha cerrado medios de comunicación no afines.
Pero la invasión calló muchas críticas. Se desconoce si el Gobierno ucraniano conocía la magnitud de un conflicto con Rusia, pero sí sabía de su intromisión. Era uno de...

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Oleg Lukin

San Petersburgo, 1995. Crecí en La Línea de la Concepción, Cádiz. Graduado en Periodismo y Máster en Política Internacional (UCM). He pasado por elEconomista, BBVA Global y Cinco Días. Colaboro con el Grupo de Estudios de Semiótica de la Cultura e investigo sobre construcciones culturales, concretamente, dentro del espacio postsoviético.