La serie Baron Noir explica muy bien los recovecos de la política francesa, acostumbrada a giros de guion, candidaturas inesperadas y movimientos de última hora para atraer a los electores. Sin ir más lejos el actual presidente, Emmanuel Macron, ganó las elecciones en 2017 con una plataforma, En Marche, fundada poco antes para aglutinar el voto centrista, dejando a su izquierda y a su derecha dos panoramas llenos de incógnitas.
Francia vuelve a pasar por las urnas en 2022 con unas presidenciales que van camino de ser imprevisibles, aunque Macron se mantiene como favorito, seguido por tres candidatos de extrema derecha y derecha. Los tres partidos de la izquierda se hacen, en ese contexto, la gran pregunta: ir cada uno por su lado o apostar por una candidatura única. Por lo pronto, todos tienen ya candidato. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, liderará al Partido Socialista (PS); el experimentado eurodiputado Yannick Jadot concurrirá por Los Verdes y Jean Luc Mélenchon repetirá como apuesta de su formación, La Francia Insumisa.
Tres perfiles distintos pero que quizás tengan que entenderse. Y es que por separado las encuestas no les dejan en buena posición: Mélenchon podría llegar al 11%, Jadot se queda en un 8% e Hidalgo, más descolgada, ronda el 5%. Aunque los sondeos no son una ciencia exacta, sumando los porcentajes llegarían a un 24%, que sí les permitiría competir en segunda vuelta frente a Macron.
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento