¿Qué fue la Declaración Schuman?

El 9 de mayo se celebra el Día de Europa en honor a la Declaración Schuman, el discurso que propuso la cooperación entre Francia y Alemania para la gestión del carbón y el acero. Fue el punto de partida de la integración de la que surgiría la Unión Europea
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¿Qué fue la Declaración Schuman?
El ministro de Exteriores francés, Robert Schuman, en 1949. Fuente: Europeana (Wikimedia Commons)

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La Declaración Schuman fue un discurso del ministro de Exteriores francés, Robert Schuman, el 9 de mayo de 1950, que proponía la cooperación entre Francia y Alemania para la gestión conjunta de la producción de carbón y acero. El objetivo era evitar futuras guerras en Europa, y marcó un hito en la integración europea al proponer la creación de una comunidad supranacional en dos sectores clave para la economía y la seguridad. Por tanto, la Declaración Schuman se considera el acto fundacional de la futura Unión Europea.

Reconstruir un continente

La Declaración Schuman se dio en plena posguerra. Europa había salido de la Segunda Guerra Mundial y en Europa Occidental existía un consenso sobre la necesidad de crear mecanismos que evitasen futuros conflictos entre vecinos, en especial antagonistas como Francia y Alemania. En esa línea, se buscaba promover la colaboración económica y política para favorecer la estabilidad y la cooperación a largo plazo. 

El Gobierno francés desarrollaba entonces el Plan Monnet, nombrado así por su principal arquitecto, el político y banquero Jean Monnet. Se trataba de una estrategia diseñada para revitalizar y modernizar la economía del país que proponía poner la producción de carbón y acero, dos recursos cruciales para la maquinaria militar, bajo una autoridad común para Francia y Alemania. Era una propuesta estratégica y simbólica: buscaba amalgamar los intereses económicos con el proyecto de paz.

Monnet le hizo llegar el plan a Schuman, que dio su visto bueno y convocó a periodistas nacionales e internacionales para hacerlo público. Así, el 9 de mayo de 1950 pronunció un discurso en el que propuso la formación de una institución supranacional que administraría la producción del carbón y acero entre Francia y Alemania. Además, extendió este arreglo a cualquier otro país europeo que deseara participar. Con esta iniciativa se buscaría hacer la guerra materialmente imposible, ya que unificar estos sectores industriales cruciales reduciría la capacidad de los países involucrados de enfrentarse.

La Declaración Schuman también pretendía avanzar hacia la construcción de una Europa organizada, pacífica y estable. El discurso delineó un futuro en el que la solidaridad y la cooperación serían ejes centrales para el futuro de Europa. Ponía el énfasis en superar las rivalidades y desconfianzas, apostando por entrelazar los intereses y la prosperidad de las naciones. La mayoría de las reacciones fueron positivas: la apoyaron Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, que vieron una oportunidad para fortalecer la paz y reconstruir sus economías. Sin embargo, el Reino Unido la recibió con escepticismo y optó por no participar, prefiriendo mantener su soberanía nacional con el carbón y el acero.

La Unión Europea: el legado de la Declaración Schuman

El primer resultado de la Declaración Schuman fue la firma del Tratado de París de 1951, por el que nació la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). La CECA se constituyó como una entidad pionera en la integración económica y política europea, incluyendo a seis países fundadores: Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. 

Esta organización contaba con instituciones propias, como una Alta Autoridad (la futura Comisión Europea), una Asamblea Común (el futuro Parlamento Europeo), un Consejo de Ministros y un Tribunal de Justicia. De ese modo, la CECA no sólo permitió la regulación conjunta de la producción y distribución de carbón y acero. También sentó las bases para una Europa unificada, creando un marco de estabilidad y cooperación del que surgiría la Unión Europea.

El legado de la Declaración Schuman se conmemora en el Día de Europa, cada 9 de mayo. En 1985, el Consejo Europeo instituyó esta fecha en honor al discurso del ministro de Exteriores francés, que se considera el punto de partida de la integración europea. En esta jornada se celebra la paz y la unidad en Europa, recordando tanto la Declaración Schuman como el proceso posterior. La Comisión Europea, como órgano ejecutivo, reconoce este día como un momento crucial en la formación de la identidad europea y los valores que sostienen a la Unión.

Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.