¿Qué es un ‘think tank’?

Los ‘think tanks’, centros de pensamiento o laboratorios de ideas son instituciones cada vez más influyentes. Sus análisis e investigaciones sirven a Gobiernos, empresas y a la sociedad en general. Estados Unidos es con diferencia el país donde más hay, lo que asegura el impulso global de sus ideas
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¿Qué es un ‘think tank’?
Fuente: U.S Navy (Picryl)

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Un think tank es una organización o grupo de expertos dedicado a investigar y analizar cuestiones políticas, económicas, sociales, militares o culturales, entre otras. Su objetivo principal es generar conocimiento, proponer soluciones e influir en la toma de decisiones de Gobiernos, instituciones y la sociedad en general. Pueden ser independientes o partidistas, y su trabajo suele materializarse en publicaciones académicas o divulgativas, recomendaciones políticas y organización de foros o debates.

De la guerra a las universidades

Los antecedentes de los think tanks modernos se remontan a la Ilustración en los siglos XVI y XVII, cuando surgieron las primeras academias y sociedades filosóficas. Estos círculos intelectuales, donde pensadores y filósofos discutían ideas, pueden considerarse como los precursores de los laboratorios de ideas de hoy en día. Con el tiempo, estos grupos evolucionaron para abordar temas más especializados y ofrecer recomendaciones más concretas sobre políticas públicas y estrategias gubernamentales. Por ejemplo, en 1831 se fundó el Royal United Services Institute, especializado en defensa y seguridad.

En el siglo XX, los think tanks comenzaron a adquirir una forma más reconocible y estructurada. El Carnegie Endowment for International Peace, fundado en 1910, fue el primer think tank en Estados Unidos. La Brookings Institution, fundada en 1916, es otro de los think tanks más antiguos e influyentes del mundo. El papel de estos grupos se hizo más prominente con las guerras mundiales, asesorando a los Gobiernos en materias de política exterior, economía y desarrollo.

El término think tank surgió en la jerga militar durante las guerras mundiales, en referencia a las salas donde se reunían los estrategas militares. Después se adoptó en el ámbito civil para describir a las organizaciones de reflexión y asesoramiento estratégico, cuyo análisis y pericia les otorgó influencia en las políticas gubernamentales. Los think tanks proliferaron después de la Segunda Guerra Mundial sobre todo en Estados Unidos y en menor medida en Europa Occidental. En las últimas décadas han surgido en Asia, sobre todo en China, así como en Europa del Este, América Latina y África. Hoy en día hay más de 11.000.

Los hay de muchos tipos

Los think tanks pueden clasificarse según su filiación, especialización y cobertura geográfica. Por filiación, los hay independientes, como el Carnegie Endowment for International Peace en Estados Unidos. También los hay vinculados a partidos políticos, como la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) en España, ligada al Partido Popular. Otros forman parte de universidades y se dedican a la investigación académica, como el Instituto de Estudios Políticos de París, en Sciences Po. Y están los corporativos, que investigan en línea con los intereses de sus clientes o financiadores. Un ejemplo es Rand Corporation, que realiza estudios encargados por empresas o Gobiernos.

En cuanto a especializaciones, las hay de muchos tipos. Existen think tanks de política pública general que trabajan en distintos ámbitos, como Brookings Institution. También los hay especializados, por ejemplo, en economía, educación o medioambiente. Por ejemplo, el Instituto de Investigación sobre la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) está especializado en conflictos, armamentos y control de armas. También los hay centrados en defensa y seguridad, como el International Institute for Strategic Studies (IISS), en el Reino Unido. A su vez, los think tanks pueden ser de cobertura global, como la mayoría de los anteriores; regional, como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), o nacional.

Los ‘think tanks’ como arma diplomática

Los think tanks no sólo aportan conocimiento o sirven para influenciar la toma de decisiones políticas, sino que también actúan como herramientas de diplomacia y proyección de poder blando a nivel internacional. Su capacidad para generar y difundir ideas les permite ser parte de la estrategia diplomática de un país, creando narrativas que pueden moldear la percepción internacional y la política global. Algunos países han usado los think tanks como plataformas para promover sus intereses y valores a través del análisis político y la recomendación estratégica que trascienden sus fronteras. Estados Unidos es de lejos el país con más think tanks, con más de 1.800, seguido de China y Reino Unido, con más de cuatrocientos cada uno.

Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.