Supermartes: ¿por qué seguirán las primarias si los candidatos ya están claros?

El “supermartes” ha encarrilado a Joe Biden y Donald Trump como candidatos demócrata y republicano, respectivamente, a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre. Aun así, tendrán que esperar a que se celebren las convenciones de sus partidos para serlo oficialmente
EOM explicaPolítica y eleccionesEstados Unidos
Supermartes: ¿por qué seguirán las primarias si los candidatos ya están claros?
Fuente: Gage Skidmore (Flickr)

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Las primarias estadounidenses continúan aunque los candidatos presidenciales estén claros porque cada votación estatal es independiente y estos se escogen en las convenciones nacionales de los partidos. En el año electoral, las primarias se celebran entre enero y junio. Con esos resultados, los partidos celebran sus convenciones nacionales. Este 2024 la del Partido Republicano será del 15 al 18 de julio en Milwaukee, Wisconsin, con Donald Trump como favorito, y la del Partido Demócrata del 19 al 22 de agosto, en Chicago, donde probablemente ganará el presidente Joe Biden. Finalmente, las elecciones presidenciales se celebran en noviembre.

Procesos independientes

En Estados Unidos, las competencias en materia electoral son estatales y locales. La Comisión de Elecciones Federales se limita a “administrar y aplicar la ley federal sobre el financiamiento de campañas”. Por tanto, los partidos celebran sus primarias en los cincuenta estados y en los territorios extracontinentales estadounidenses para las elecciones presidenciales de manera independiente. Tradicionalmente, comienzan con los caucus de Iowa y Nuevo Hampshire en enero. Siguen votaciones en uno o dos estados al mismo tiempo. Después, en torno a una quincena de estados, casi siempre los mismos, votan en el “supermartes” de principios de marzo, entre ellos Texas y California, los más poblados. El resto se celebran hasta junio.

Ahora bien, en las primarias estadounidenses no se vota a los precandidatos de cada partido, sino a los delegados que emitirán su voto en la respectiva convención nacional. Así, el objetivo de cada precandidato es conseguir la mayor cantidad de delegados que reparte cada estado para esa votación. En Estados Unidos, las principales formaciones son el Partido Demócrata y el Partido Republicano, aunque hay otras. Mientras que los precandidatos demócratas se reparten los delegados de manera proporcional a cada votación, los republicanos no tienen un sistema unificado, sino que según el estado puede ser proporcional o todos para el ganador. Conforme avanzan las primarias, en especial con el supermartes, se puede anticipar quiénes serán los candidatos de cada partido. Este año seguramente repetirán Biden y Trump.

Primarias estadounidenses: otros candidatos y voto en blanco

Las primarias de 2024 son las menos disputadas desde 1972, cuando se hicieron vinculantes para escoger a los candidatos presidenciales. Aun así, ha habido alternativas. El consenso demócrata con la reelección hizo de Biden el candidato de facto del partido. No obstante, otras dos figuras han aparecido en la votación de distintos estados: Dean Phillips y Marianne Williamson, que no han obtenido delegados hasta la fecha. Además, Robert Kennedy se había retirado para presentarse por su cuenta. Por su parte, el favoritismo de Trump ha hecho retirar a Ron DeSantis, Asa Hutchinson y Vivek Ramaswamy de las primarias republicanas. Su última rival, Nikki Haley, se ha retirado tras la derrota del supermartes.

Aunque los candidatos de cada partido están claros, en las primarias estadounidenses también es posible votar “uncommitted” (‘no comprometido’). Es decir, en blanco. Esta opción tuvo unos 100.000 votos, un 13% del total, en las primarias demócratas del pasado 27 de febrero en Míchigan. La mayoría de estas personas, de la comunidad árabe, votaron “uncommitted” como protesta por el apoyo del Gobierno de Biden a la guerra de Israel contra Hamás en Gaza, que ha dejado más de 30.000 civiles muertos.

Casi todo está servido

De igual manera, los precandidatos pueden no presentarse en los caucus o las primarias de un estado. Biden, por ejemplo, no apareció en las tarjetas de la votación demócrata en Nuevo Hampshire el pasado enero por diferencias entre el partido y el estado sobre el calendario electoral. Aun así, hubo una campaña para escribir su nombre, con lo cual terminó ganando. Asimismo, en Nevada se celebran tanto primarias de ambos partidos como caucus republicanos. Haley decidió concurrir en las primeras, que no otorgan delegados, y Trump en los segundos, donde ganó y se llevó los delegados prácticamente por unanimidad.

Ambos casos muestran una estrategia de fondo: las primarias estadounidenses también sirven para medir el apoyo de los líderes en cada estado de cara a las presidenciales. Con todo, aunque un precandidato gane la mayoría de delegados, estos no tienen obligación de votarle en la convención. Así que técnicamente Biden o Trump podrían no ser elegidos candidatos aunque hayan ganado las primarias y sean claros favoritos.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.