La nueva Constitución cubana, testamento de la “generación histórica”

Sin comunismo, pero con el Partido Comunista. En socialismo, pero con propiedad privada. ¿Cómo conjugará todos estos elementos el Gobierno cubano? El difícil equilibrio de una nueva Constitución.
Política y eleccionesAmérica Latina y el Caribe
La nueva Constitución cubana, testamento de la “generación histórica”
Fuente: Asamblea Nacional

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Miguel Díaz-Canel, elegido presidente de Cuba hace apenas cuatro meses, ya tiene su primer gran reto entre manos, una tarea que, como defendió el pasado 22 de julio en un solemne discurso ante la Asamblea Nacional, no solo definirá el hoy, sino sobre todo el mañana de Cuba. La resolución de Díaz-Canel es aprobar una nueva Constitución; la ley fundamental que ha regulado la isla durante más de cuatro décadas será totalmente renovada en no más de cinco meses. Los planes son claros: el nuevo texto debe entrar en vigor antes de 2019.
El anuncio, si no se sigue con asiduidad la vida política cubana, puede parecer casi revolucionario. ¿No habían afirmado todos los expertos que Díaz-Canel era un continuista sosegado, poco amigo de los grandes cambios? ¿Se ha transformado de la noche a la mañana el recién llegado en un Gorbachov a la caribeña? Nada más lejos de la realidad. Los expertos no se equivocaron esta vez y en La Habana aún siguen prefiriendo el modelo chino al soviético para encarar las reformas, aquello de avanzar deprisa y a la vez despacio.
Para ampliar: “Díaz-Canel, la revolución sin sobresaltos”, Adrián Albiac en El Orden Mundial, 2018
En primer lugar, conviene recordar que la nueva Constitución ya era un proyecto del Gobierno anterior. Allá por 2007, Raúl Castro, aprovechando el impulso de su ambicioso plan de reformas económicas, ya había recalcado la necesidad de renovar un texto que a sus ojos no se adecuaba a la Cuba del siglo XXI. Desde entonces, el menor de los Castro no dejó de avanzar discretamente en esa línea e incluso creó en 2013 un grupo de trabajo que fue perfilando bajo su supervisión la nueva Carta Magna. El anteproyecto constitucional, madurado durante años —y no meses—, ha pasado por diferentes estados antes de llegar a la Asamblea Nacional. El propio Partido Comunista, antes de que los diputados comenzaran siquiera con sus deliberaciones, ya había dado el visto bueno al texto en su VII Pleno del Comité Central.
El gran proyecto personal de ...

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Adrián Albiac

Madrid, 1992. Graduado en Relaciones Internacionales y en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid. Una vez oí que describirse es limitarse.