La tasa de dependencia entre adultos y mayores - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Tasa de dependencia entre ancianos y adultos en distintas regiones del mundo

Cartografía Economía y Desarrollo Política y Sociedad

La tasa de dependencia entre adultos y mayores

Descripción del gráfico

Desde Camerún hasta Canadá, el envejecimiento de la población va a convertirse en uno de los fenómenos sociales más importantes del siglo XXI, si no el que más, en todo el planeta. La creciente proporción de personas mayores y, por lo tanto inactivas en el mundo, va a suponer un reto para prácticamente todos los sectores de la sociedad, desde el mercado laboral y financiero o la demanda de bienes y servicios hasta las relaciones intrafamiliares.

En este contexto, la tasa de dependencia es un indicador frecuentemente utilizado para medir las posibles necesidades de apoyo entre generaciones. Así, la tasa de dependencia total parte de la asunción de que la infancia y la vejez son etapas de dependencia en las que las personas necesitan del sustento económico de la población en edad de trabajo, ya sea a través de transferencias directas en la familia o ayudas indirectas proporcionadas por el Estado. Para calcularla, normalmente se toman las cifras de personas con menos de 20 años y más de 64 y se dividen entre las de la presumible población trabajadora, es decir, entre 20 y 64. De esta forma se obtiene el número estimado de trabajadores potenciales de los que depende un número determinado de personas inactivas.

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Sin embargo, en este caso la tasa de dependencia se centra únicamente en la relación entre adultos o personas con edad de trabajar ―este límite es variable y en el gráfico se ha optado por la población entre 15 y 64 años― y mayores ―65 años o más―, una dependencia por tanto más enfocada al sostenimiento de las pensiones y los subsidios públicos a la vejez. De esta forma, los datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anticipan que absolutamente todas las regiones van a experimentar un aumento en el número de personas mayores dependientes de cada 100 adultos: si en 2015 era Europa la región con una tasa de dependencia más elevada con un resultado de 25 dependientes, en 2095 será América Latina y el Caribe la que le sustituya con 56 mayores por cada 100 personas en edad de trabajar.

Precisamente, Latinoamérica y Asia son las regiones que más van a ver crecer su tasa de dependencia entre mayores y adultos, más incluso que Europa y Norteamérica. Pero también en las zonas que en la actualidad están asistiendo a una explosión demográfica como consecuencia de la alta fertilidad, como África subsahariana, los mayores de 64 años van a ganar peso en la sociedad de aquí a finales de siglo. Así, los efectos del envejecimiento poblacional van a ser globales y absolutamente todas las regiones van a tener que alterar sus sistemas productivos y sociales para adaptarse a una nueva realidad que ya está llamando a la puerta.

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