Los Territorios Palestinos, el Estado Palestino o simplemente Palestina es un ente político de Oriente Próximo con reconocimiento internacional limitado, con capital proclamada en Jerusalén y de facto en Ramala. Aunque la mayor parte de los Estados miembros de la ONU –157 a fecha de septiembre de 2025– lo han reconocido como Estado, la realidad es que Palestina posee poca autonomía como nación independiente al permanecer buena parte de la misma bajo ocupación israelí. Una colonización que se ha acelerado desde los atentados de Hamás el 7 de octubre de 2023 y la brutal campaña militar en Gaza. Desde ese momento, una veintena de países —entre ellos España, Reino Unido, Canadá, Australia, México o Francia— han pasado a reconocer oficialmente al Estado palestino.
Además de la presencia israelí, la división territorial de Palestina se da en dos regiones diferentes y separadas entre sí: Gaza y Cisjordania, gobernada cada una por un poder político diferente y enfrentado al otro, Hamás y Fatá, respectivamente, lo que hace difícil discernir quién gobierna realmente Palestina.
La dicotomía de Israel frente a Palestina ha marcado buena parte de la política exterior palestina. La mayoría del mundo arabo-islámico, además de países no alineados con las dinámicas globales, como Cuba o Corea del Norte, no reconocen a Israel pero sí a Palestina. Sin embargo ninguno de ellos mantiene sede diplomática en este país, ya que Israel no se las autoriza al no reconocer a su Estado.
Sin embargo, esta política dura del no reconocimiento ha sufrido cambios en los últimos años, como en el caso de Arabia Saudí. Aunque el país no reconoce formalmente a Israel, sí ha tenido acercamientos importantes durante los últimos años por coincidir en intereses estratégicos en la región, como es el caso de la enemistad con Irán.
Jordania y Egipto ya se beneficiaron del reconocimiento a Israel y se han convertido en importantes aliados regionales para el Estado hebreo, y que pese reconocer a Palestina como Estado no poseen legaciones diplomáticas en la misma.
De cualquier modo ningún Estado del mundo mantiene embajadas en Palestina, aunque la reconozcan como Estado. Las legaciones diplomáticas se reducen a oficinas representativas e instituciones similares. Lo más llamativo es que múltiples países que no reconocen a Palestina mantienen estas mismas oficinas diplomáticas en el país.