Mapa del sistema eléctrico ibérico

El mapa del sistema eléctrico ibérico

España y Portugal comparten desde 2007 una red conjunta. Pese a esto, todavía hay una fuerte desconexión con el resto de Europa
CartografíaEconomíaEuropa

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores, por solo 5€ al mes puedes suscribirte.Guardar mapa

Isla energética, suicidio nuclear u obsesión por las renovables. El histórico apagón que sumió en la oscuridad a España y Portugal durante más de medio día ha dado pie a una caza de brujas. Se buscan culpables y no faltan candidatos. Pero si bien es necesario conocer los porqués para evitar que vuelva a suceder algo parecido, los rumores y la especulación que han seguido al apagón también demuestran el escaso conocimiento que existe sobre el sistema eléctrico español y todo lo que tiene que ocurrir para que la luz llegue a nuestros hogares.

El caso más evidente es el del mercado ibérico de la electricidad o MIBEL. Cuando muchos supieron que la luz también se había ido en Portugal, no dudaron en creer que el apagón era a nivel europeo. Pero la explicación era sencilla: desde 2007, Portugal y la España peninsular comparten un mismo mercado eléctrico. De esta forma, el mapa del sistema eléctrico ibérico refleja una intrincada red en la que los recursos son compartidos, el flujo eléctrico cruza la frontera sin interrupciones y un cortocircuito puede impactar en el suministro de ambos países.

La península ibérica es además una isla energética. Según datos de Red Eléctrica, apenas puede enviar el equivalente al 2% de su capacidad de producción de energía más allá de los Pirineos, lo que ralentiza la recuperación tras un apagón al no poder recibir grandes cantidades de electricidad de sus vecinos. Francia, en cambio, está conectada con Alemania, Italia, Bélgica, Suiza y la propia España, y la potencia de sus interconexiones casi multiplica por siete el de España. Las razones de ese desequilibrio son técnicas —el sistema francés es más rígido y sufre ante la variabilidad de las renovables que caracterizan al sistema ibérico— pero también políticas: Francia destaca como el gran proveedor de electricidad de Europa y no quiere que la energía verde ibérica compita con su nuclear.

En marcha está una nueva conexión a través del golfo de Vizcaya que casi duplicará la interconexión española para 2028, pero la capacidad seguirá estando lejos del objetivo del 10% que marcó la Comisión Europea para 2020 y del 15% para 2030. París y Madrid han pactado el desarrollo de otros dos proyectos para 2035, pero el regulador de Competencia francés sembró dudas sobre su rentabilidad.

 

mapa centrales eléctricas españa y portugal

 

La gran desventaja del sistema eléctrico ibérico es por tanto su aislamiento, lo que le obliga a depender casi en solitario de sus propios medios para recuperarse en caso de colapso. Sin embargo, la integración de los sistemas de España y Portugal también supone numerosas ventajas. Y es que la ausencia de conexiones internacionales ha motivado la creación de una red más autosuficiente, versátil y potente.

La coordinación entre los países ibéricos permite optimizar el uso de sus centrales eléctricas en función del precio y la demanda, una característica especialmente importante en un mix eléctrico donde las energías renovables son predominantes —57% en España y 71% en Portugal—. La variabilidad de este tipo de tecnologías se ve compensada por la existencia de un parque eléctrico muy variado que dispone de energías renovables diseminadas por todo el territorio peninsular y de centrales fósiles, de ciclo combinado o nucleares.

Gracias a ello Portugal consume por ejemplo energía nuclear o del carbón a pesar con no contar con ninguna central de este tipo en su territorio. El país luso es de hecho un importador neto de electricidad: el 20% de su consumo en 2024 procedió de España.

La isla energética ibérica: España, a la cola de la interconexión eléctrica en Europa

España, por su parte, exporta más del doble de lo que importa y acumula saldos positivos con todos sus vecinos, incluido Francia, destino de algo más de la mitad de sus ventas. Esa es precisamente otra de las fortalezas de la red ibérica: la potencia instalada excede ampliamente su consumo, una brecha que se sigue ampliando gracias a las renovables y que cada vez exige con más fuerza abrir nuevas rutas de comercialización del excedente a través de los Pirineos.

Incluso el aislamiento del mapa del sistema eléctrico ibérico acarrea ventajas, como se demostró durante la crisis energética desatada en 2022 tras la guerra de Ucrania y el corte del suministro de gas ruso a Europa. En ese momento, con los precios de la electricidad disparados, la Comisión Europea permitió a España y Portugal implantar el llamado «mecanismo ibérico» para limitar temporalmente el precio del gas. Bruselas dio luz verde a la medida por el alto grado de penetración de las renovables y por el escaso impacto que tendría en el resto del continente precisamente por su falta de interconexiones.

Descargar mapa

Creative Commons BY-NC-ND

Comentarios