China ha necesitado de una incesante producción minera para sostener y abastecer el constante crecimiento de su industria, la base de todo su sistema económico. Para ello el gigante asiático ha tenido que recurrir por un lado a la importación de una ingente cantidad de materias primas (minerales y no minerales) de países como Australia, Chile, Rusia o Argentina, condicionando todo el mercado mundial de materias primas, y por otro a la explotación de los recursos de su propio mapa minero.
Existe un importante contraste entre el norte y sur de China. El sureste en una región montañosa antigua, muy erosionada, dominada geológicamente por estructuras del mesozoico y paleozoico con algunas grandes zonas proterozoicas, mientras que el sudoeste está formada por la meseta del Tíbet, otra estructura antigua elevada y rejuvenecida por la interacción entre la placa índica y la euroasiática y la elevación del Himalaya. Sin embargo, la mitad norte de China está dominada por grandes cuencas sedimentarias cuaternarias recientes con algunas colinas y montañas periféricas antiguas.
Vulcanismo, orogénesis, presión o calor: la mayoría de depósitos minerales requieren procesos largos para producirse y concentrarse. Por eso muchos minerales solamente se encuentran en el corazón de antiguas montañas. Así, el mapa geológico y minero de China es desigual, con una mayor concentración de los minerales estratégicos en la mitad sur del país y solo algunos yacimientos periféricos en la mitad norte.
Entre el grupo de los metales básicos, China es responsable de la extracción del 78% del magnesio a escala global, el 56% del aluminio, un tercio del zinc, un 14% del hierro y casi otro 10% del cobre. Y pese a todo, estas ingentes cifras extractivas no son suficientes para cubrir su demanda industrial, en gran parte orientada a producir para luego exportar.
https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-produccion-litio-mundo/?nab=0
Un sector mineral estratégico es el de los semiconductores, un con...