Consigue acceso a todos nuestros mapas y mucho más:

Mapa Jerusalén colonización

El mapa de Jerusalén, el gran símbolo de la ocupación israelí

Israel se anexionó la zona oriental del municipio en 1980. Desde entonces, los asentamientos ilegales han cercado a la comunidad árabe
CartografíaGeopolíticaOriente Próximo y Magreb

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores, por solo 5€ al mes puedes suscribirte.Guardar mapa

Ciudad sagrada para el cristianismo, el islam y el judaísmo, Jerusalén protagoniza una de las disputas más importantes del conflicto árabe-israelí. Israel reclama todo el municipio como su capital, mientras que Palestina considera su parte oriental, ocupada militarmente por el país judío desde 1967, el centro administrativo de un futuro Estado palestino independiente. El corazón de esa disputa es la ciudad vieja: allí se encuentra una colina venerada tanto por judíos como musulmanes, conocida como el Monte del Templo para los primeros y la Explanada de las Mezquitas para los segundos. Es el punto donde la Biblia ubica los primeros templos judíos y se considera el lugar más santo del judaísmo y el tercero del islam, tras La Meca y Medina.

En 1947 la ONU propuso un plan —conocido como la “solución de los dos Estados”— para dividir el Mandato británico de Palestina en tres territorios: un Estado judío, otro árabe y la ciudad de Jerusalén, un «corpus separatum» que debía ser administrado por las Naciones Unidas por su importancia religiosa. La propuesta fue aceptada por el sionismo pero rechazada por los árabes, un desacuerdo que desembocó en la primera guerra árabe-israelí de 1948 y en la creación unilateral del Estado de Israel.

El armisticio de 1949 dibujó una Línea Verde que partió Jerusalén en dos: una parte occidental que Israel convirtió en su capital y otra oriental que quedó en manos de Jordania. En 1967, sin embargo, el país hebreo ocupó la mitad que escapaba de su control en la guerra de los Seis Días, y en 1980 se la anexionó, un movimiento que nunca ha sido reconocido por la comunidad internacional.

Desde entonces, Israel ha ido colonizando partes de Jerusalén este con asentamientos ilegales y cercando y segregando a la comunidad árabe y otras minorías con un muro que se extiende por casi toda Cisjordania. De acuerdo con los datos de la ONU, el 35% de la superficie de la zona oriental de Jerusalén ha sido expropiado para la construcción de asentamientos israelíes. En total, el municipio cuenta con 950.000 habitantes, de los cuales el 60% son judíos, el 37% musulmanes y el 2% cristianos.

El mapa del plan de la ONU para la partición de Palestina de 1947

En 1980, trece países tenían su embajada en Jerusalén oeste. Tras la anexión ilegal, todos se mudaron a Tel Aviv, donde el resto de naciones tenían sus delegaciones. En la actualidad son tres los países que han vuelto a Jerusalén: Estados Unidos, Papúa Nueva Guinea y Guatemala. Washington ha sido precisamente el mayor apoyo a la capitalidad israelí de la ciudad, y ya en 1995 el Congreso estadounidense aprobó una ley reconociéndola como la capital «no dividida» del país.

A pesar de ello, los sucesivos presidentes de Estados Unidos bloquearon su implementación, hasta que en 2018 Donald Trump transfirió la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén. Aun así, la Administración estadounidense sigue considerando a los habitantes israelíes de Jerusalén oriental «colonos» y el Gobierno de Joe Biden ha enfriado el reconocimiento de la soberanía de Israel sobre toda la ciudad.

Mientras que la mayoría de miembros de la ONU mantiene su embajada en Tel Aviv, Israel ha endurecido en los últimos años su discurso y avanza en su colonización de la parte oriental —desde el inicio de la nueva guerra en Gaza se han aprobado varios planes de construcción— mientras discrimina y convierte a los residentes árabes en ciudadanos de segunda clase.

© El Orden Mundial.
Todos los derechos reservados.