Tras la creación del Estado de Israel en 1948, el mapa de la antigua Palestina quedó partido en dos zonas, la Franja de Gaza y Cisjordania, ambas bajo tutela israelí. Este sería el origen de las guerras árabe-israelíes que se extendieron por la región durante las siguientes décadas, implicando a numerosos países alineados con la causa palestina. En 1993, los Acuerdos de Oslo (1993) supusieron un primer paso para la paz entre palestinos e israelíes, aunque desde aquel momento no se ha avanzado en nuevos tratados y los acuerdos se han convertido en una herramienta israelí para mantener Cisjordania fragmentada y bajo su control, facilitando la ocupación y colonización del territorio.
Desde los pactos de 1993, el mapa de Cisjordania se divide en tres zonas administrativas: Zonas A, B y C. Jerusalén Este fue anexionada por Israel en 1980, mientras que en 2002 se proyectó la construcción de un muro que separa los territorios hebreos de los palestinos, lo que en muchos caso incluye los asentamientos judíos que desde 1967 se han ido establecido en algunas partes de Cisjordania.
En la zona A —que representa aproximadamente el 18% del mapa de Cisjordania, pero que es la zona más poblada—, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tiene competencias de administración civil y seguridad, siendo la zona más autónoma de Cisjordania. No obstante, no tiene competencia sobre los recursos naturales como el agua. Además, aunque la ANP tiene su policía, el ejército israelí ha realizado operaciones en el área pese a la prohibición de hacerlo.
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Felicidades y GRACIAS por este artículo, de verdad. Resumido, bien explicado, y con un mapa que es de quitarse el sombrero. Sólo con ver el mapa, sin saber del tema, cualquiera de nosotros debiera concienciarse de lo que sucede en Palestina: un ejercicio vergonzante de ocupación y discriminación contra el pueblo y territorio palestinos, con la aún más vergonzante pasividad y silencio de la comunidad internacional.
Seguid así.