Marruecos, oficialmente Reino de Marruecos, es el país más occidental del mundo árabe, así como el Estado africano más cercano a Europa, con una separación respecto a España de tan solo 14,4 kilómetros —el estrecho de Gibraltar—. Ubicado entre Argelia, el Sáhara Occidental y las aguas del Mediterráneo y el océano Atlántico, en la región del Magreb, el mapa físico de Marruecos está condicionado por tres grandes paisajes: la costa, la montaña y el desierto.
Su extensión territorial es de 446.550 kilómetros cuadrados, aunque no siempre ha sido así: desde su independencia en 1956, el reino alauí ha ido expandiendo sus fronteras a costa de sus vecinos hasta convertirse en la excolonia africana que más ha evolucionado territorialmente. A lo largo de la década posterior a la consecución de la soberanía, el mapa marroquí pasó a incluir los protectorados españoles de Tánger, Ifni y la zona del cabo Juby, y en 1975 Marruecos llevaría a cabo con la Marcha Verde la mayor operación de su expansión territorial, ocupando el Sáhara Occidental hasta la actualidad.
Si bien buena parte del territorio está marcado por el desierto cálido más grande del mundo, el Sáhara, la geografía marroquí se eleva por encima de los 4.000 metros de altitud gracias a la cordillera del Atlas: una cadena montañosa de 2.400 kilómetros de longitud que atraviesa Túnez, Argelia y Marruecos. Es aquí donde se erige el pico más alto de la franja norte del continente: el monte Toubkal, con una altura de 4.167 metros y cuyo nombre significa “Tierra que se eleva por encima de las demás”.
En el mapa físico de Marruecos, la cordillera del Atlas se divide en tres partes: en el norte, el Atlas Medio, con el monte Bou Nasser de 3.340 metros como punto más alto; en el centro, el Atlas Alto, donde se encuentra el mencionado pico Toubkal; y en la franja sur de la sierra, el Anti Atlas, cadena caracterizada por una aridez extrema y cumbres más moderadas como la del monte Siroua, de 3.304 metros de altura. Esta región montañosa, junto a la del desierto, es la más despoblada del país y acoge a las poblaciones amazigs o bereberes que viven en comunidades dedicadas a agricultura y la ganadería.
Pero el Atlas no es la única montaña de la orografía marroquí. En el norte, elevándose a lo largo de la costa mediterránea del país, se encuentra el Rif. Esta sierra forma parte del llamado arco bético-rifeño y es simétrica por el sur a la cordillera Bética andaluza. Se trata, además, de una región marcada por la falta de infraestructuras, vías de comunicación y servicios como hospitales o colegios y por un fuerte activismo y movimiento social derivado de estas condiciones.
A los pies del Anti Atlas se encuentra el valle del Draa, atravesado por las aguas del río homónimo y que se extiende a lo largo de 200 kilómetros hasta la costa atlántica, creando una franja verde que contrasta con la aridez de las montañas que lo rodean. En este sentido, el valle se caracteriza por sus oasis con palmeras datileras y por las kasbah o kasares, fortificaciones de adobe que datan de las primeras poblaciones amazigs.
El Draa vertebra otro gran accidente geográfico en del mapa físico de Marruecos: la hamada del Draa, el desierto pedregoso más grande del mundo. A diferencia de los desiertos de dunas arenosas con siluetas cambiantes a causa del viento, las hamadas están dominadas por mesetas rocosas cubiertas de grava. A pesar de que los reclamos turísticos y publicitarios del país se centran en los desiertos de dunas como el de Merzouga, lo cierto es que las áreas de hamada constituyen hasta el 70% del desierto del Sáhara.
En relación a este último, su extensión también ha crecido con el paso del tiempo, de la misma forma que lo han hecho las fronteras del país. Durante lo que se conoce como el período húmedo africano, entre 11.000 y 5.000 años atrás, el Sáhara habría sido un espacio mucho más verde con abundantes lagos que poco a poco fue desertizándose a medida que las precipitaciones disminuían. En septiembre de 2024 el Sáhara vivió un episodio casi extraordinario y más típico de ese pasado húmedo: una inundación. Un ciclón extratropical creó varios lagos efímeros que se llenaron en solo unos días con una cantidad de agua equivalente a un año de lluvia en Marruecos, Argelia, Túnez y Libia.
Me sorprende y disgusta que «El Orden Mundial» incluya en el mapa de Marruecos al territorio del Sáhara Occidental, ocupado ilegalmente por los marroquíes. Aunque el Gobierno español haya perdido toda dignidad arrodillándose ante Marruecos y aceptando su ocupación ilegal del Sahara, estoy convencido de que la mayoría de los ciudadanos españoles defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, y más aún por las responsabilidades históricas de nuestro país. Los mapas de «El Orden Mundial» son excelentes, pero con éste de Marruecos os habéis equivocado gravemente
¡Hola! Tanto en el mapa como en el texto está indicado que el Sáhara Occidental está ocupado ilegalmente por Marruecos. Nuestras últimas publicaciones abordan este tema siempre desde el enfoque de la ocupación ilegal, tratando -como señalas- el tema de la autodeterminación saharaui. Hemos coloreado el Sáhara Occidental en el mapa, de manera diferenciada respecto a Marruecos, precisamente para poder explicar la política expansionista marroquí.