El mapa político del Caribe está compuesto por más de una veintena de países independientes y otros tantos territorios autónomos. El mar Caribe es un mar claramente delimitado entre las costas de América Central, América del Sur y el arco de las Antillas, configurando un amplio archipiélago que va desde Cuba hasta Trinidad, frente al delta del río Orinoco. No obstante, a nivel político se incluyen en la región países que sin tener costas en el mar están vinculados geográfica, cultural y políticamente a la zona. Este es el caso de El Salvador, las Bahamas, las islas Turcas y Caicos, Barbados e incluso las más distantes Guyana, Surinam y Guayana Francesa.
La actual configuración política del mapa del Caribe es fruto de la colonización europea. En 1492 Cristóbal Colón llegó precisamente a esta región, en el episodio conocido de forma controvertida como descubrimiento de América. A partir de ese momento se inició la conquista española de América, que tuvo como base la isla de La Española —República Dominicana y Haití— y su puerto de Santo Domingo, y más tarde Cuba, desde donde se extenderían hacia el continente dejando de prestar atención a las islas más pequeñas.
Esa situación fue aprovechada por otros poderes del momento. Ingleses (más tarde británicos) y franceses empezaron a ocupar la mayor parte de las Antillas Menores, a veces compartiendo islas, y otras con disputas que causaron numerosos cambios de dominio. Los ingleses empezaron colonizando Bermuda en 1612, a las que seguirían San Cristóbal, Barbados, Nieves, Antigua, Montserrat o Anguila. Los franceses, por su parte, empezaron su etapa en el mar Caribe compartiendo San Cristóbal con los ingleses, para desde allí extenderse a Guadalupe y Martinica. Conflictos, guerras y cesiones permitieron a Inglaterra y Francia arrebatar respectivamente a España el territorio de Jamaica y la parte occidental de La Española, el actual Haití.
Poco más tarde se sumó al proceso Países Bajos, que se estableció en Saba, San Martín, San Eustaquio, Curazao, Bonaire, Aruba, Tobago, las islas Vírgenes y por un tiempo en Anguila y Puerto Rico. Daneses, suecos, curlandeses y prusianos, por su parte, tuvieron una participación menor en el reparto del mapa del Caribe. De estos, suecos y daneses fueron los más exitosos: los primeros extendieron su presencia en Guadalupe y San Bartolomé hasta 1814 y 1878, cuando cedió las islas a Francia. Dinamarca vendió las Indias Occidentales Danesas a Estados Unidos en 1917, momento en el que se convirtieron en las actuales Islas Vírgenes de Estados Unidos.
El actual mapa político empezaría a conformarse con la independencia de Haití en 1791, primer país del Caribe en lograrlo. A partir de ese momento los imperios coloniales empezaron a perder territorios en la zona. Un largo proceso inconcluso, y cuyas últimas independencias se produjeron en los años 80 del siglo XX en lugares como Belice (1981), Antigua y Barbuda (1981) y San Cristóbal y Nieves (1983).
Pese a esto, Francia, Reino Unido, Países Bajos y Estados Unidos mantienen territorios dependientes en el mar Caribe, aunque no todos esos territorios son colonias pendientes de descolonización. Países Bajos formó con sus colonias un nuevo Estado, el Reino Unido de Países Bajos, de los que la antigua metrópolis no es (en teoría) más que un estado miembro más. Francia hizo de Guadalupe, Martinica y San Martín departamentos equiparables a los de la Francia continental.
Estados Unidos mantiene la colonia de Puerto Rico, aunque esta mantiene desde 1952 el estatus de estado libre asociado de EE.UU., por lo que no se lo considera, al menos oficialmente, pendiente de descolonizar. En otra situación están las Islas Vírgenes de Estados Unidos o las Islas Vírgenes Británicas, las islas Turcas y Caicos, las Islas Caimán, Anguila y Montserrat, todas ellas consideradas por la ONU como territorios pendientes de descolonización. Seis de los 17 territorios con este estatuto en el mapa del mundo se encuentran en el Caribe.
El mar Caribe es una zona de gran tránsito marítimo y grandes desigualdades entre sus entidades políticas. Por un lado, Puerto Rico es el territorio de Latinoamérica y el Caribe con más esperanza de vida, mientras que Haití es el país caribeño donde menos vive de media la población. Asimismo, mientras Cuba se declaró un país libre de analfabetismo ya en 1961, El Salvador tiene actualmente unos ratios de alfabetización de solo el 88% de la población joven, porcentaje que desciende hasta el 64% entre la población de más de 65 años.







