La otra estrategia marroquí: asfixiar la economía de Ceuta y Melilla

El contrabando ha sido durante décadas una importante actividad económica en la frontera de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla con Marruecos, empleando a miles de personas. Sin embargo, el Gobierno marroquí está intentando ponerle fin para potenciar el desarrollo del norte del país y presionar a España.
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La otra estrategia marroquí: asfixiar la economía de Ceuta y Melilla
orteadoras en el paso de Beni Enzar, en la frontera con Melilla. Fuente: AraInfo | Diario Libre d'Aragón (Wikimedia)

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Las ciudades españolas de Ceuta y Melilla son los únicos territorios no insulares de la Unión Europea en África. Albergan las principales fronteras terrestres entre España y Marruecos, las más protegidas de Europa y entre las más desiguales del mundo en términos económicos. Ceuta y Melilla se convirtieron en frontera comunitaria cuando España se incorporó a la Unión Europea en 1986 y, especialmente, al espacio Schengen en 1991, un régimen que permite la libre circulación de ciudadanos de los países miembros por sus territorios gracias a la abolición de controles fronterizos internos. 
La entrada de España en Schengen reconfiguró la frontera hispano-marroquí, afectando al tránsito de personas y mercancías. Bajo la justificación de la seguridad y el control de la migración y el tráfico ilícito, la UE fue blindando la frontera y, desde entonces, la mayoría de los ciudadanos marroquíes necesitan un visado Schengen para cruzar a las ciudades españolas. Sin embargo, se permite el acceso libre a los marroquíes de las ciudades colindantes de Nador y Tetuán, lo que ha facilitado el contrabando entre ambos lados. Marruecos, que no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, lleva años queriendo poner fin a esta práctica, y la pandemia le ha dado el empujón definitivo. 
El contrabando, crucial en la economía de la zona
El contrabando desde Ceuta y Melilla a Marruecos era, al menos hasta hace poco, una actividad tolerada por los dos países. No en vano el llamado “comercio atípico” tiene un impacto económico positivo para ambos. Hay pocas estimaciones sobre el valor de los intercambios para España, pero la Plataforma de Empresarios de Melilla asegura que el contrabando es el “principal motor de la economía” en ambas ciudades autónomas. Se calcula que su cuantía asciende anualmente a 700 millones de euros en Ceuta y 450 en Melilla. Además, crea puestos de trabajo para los comerciantes de las ciudades españolas.

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Rosario Soler

Madrid, 1996. Graduada en Estudios Internacionales por la Universidad Carlos III de Madrid. Estudiante del pre-Máster en Estudios de Oriente Medio en la Universidad de Leiden. Interesada en el mundo árabe y la seguridad internacional.