España se ha convertido en el faro europeo contra Trump. Puede salir mal

El “no a la guerra” en Irán eleva el liderazgo español en Europa, pero también genera desconfianza y el riesgo de represalias estadounidenses. Igual que con la condena del genocidio en Gaza, Pedro Sánchez tensará la cuerda hasta que choque contra los propios intereses españoles
Política y eleccionesEuropa
España se ha convertido en el faro europeo contra Trump. Puede salir mal
Donald Trump el pasado 4 de marzo de 2026 y Pedro Sánchez en 2025. | JIM WATSON y SANTIAGO MAZZAROVICH - AFP

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España le ha cogido el gusto a llevarle la contraria a Estados Unidos. “Tienen gente excepcional, pero un liderazgo terrible”, fue la sentencia de Donald Trump después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, condenara los ataques estadounidenses e israelíes a Irán y negara el uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones contra Irán. Más allá de la mera crítica, Trump después anunció que cortaría todo el comercio con España como represalia. En respuesta, Sánchez ha revivido el “no a la guerra” con el que miles de españoles protestaron contra la decisión de José María Aznar de participar en la invasión de Irak capitaneada por el Estados Unidos de George W. Bush en 2003.
Sánchez se ha amparado en las lecciones de la guerra contra el terror: agitar Oriente Próximo con guerras y ataques contrarios al derecho internacional sólo lleva a más violencia e inestabilidad. El resto de líderes europeos han sido más cautelosos al cuestionar los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Así, España busca posicionarse como un faro de la moral y la defensa del derecho internacional. Es una postura loable en un mundo cada vez más pragmático que mira hacia otro lado ante la degradación del sistema internacional. Sin embargo, también conlleva riesgos.
Liderazgo y prestigio: lo que España gana yendo contra Trump
Estar en el lado correcto de la historia no es baladí en política exterior. Al defender el sistema basado en normas, España gana legitimidad internacional. Cuando junto a Irlanda o Eslovenia reconoció el Estado palestino en 2024 y después denunció el genocidio en Gaza, inició una senda a la que otros se sumaron. El Reino Unido y Francia siguen sin hablar de genocidio, pero sí reconocen a Palestina. La postura española también apela a otras sociedades que buscan una respuesta parecida en sus gobernantes. Sin ir más lejos, el canciller Friedrich Merz, presente en el Despacho Oval cuando Trump amenazó a España, ya enfrenta críticas en Alemania por su silencio cóm...

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Alba Leiva

Madrid, 1997. Redactora en El Orden Mundial. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Me interesa la política internacional, la geopolítica de los recursos, las nuevas tecnologías y la cultura.