Cuba está más aislada que nunca. La crisis económica, junto al recrudecimiento de las sanciones estadounidenses, tienen al régimen y al país al borde del colapso hasta el punto de que el régimen ha confirmado que está en negociaciones con Washington. Sin embargo, la respuesta diplomática ha sido mucho más moderada que en otros momentos del histórico conflicto. Aliados tradicionales como Rusia o China, así como los Gobiernos de Lula en Brasil y Boric en Chile, han cuestionado la política estadounidense, pero poco más. En cambio, a la pérdida del petróleo y la voz de Venezuela se suma el repliegue silencioso de México y la Unión Europea.
Varios factores explican esta situación: la falta de incentivos para defender al régimen cubano; el desgaste de la retórica internacional del castrismo frente a la realidad geopolítica; o la agresividad de la Administración de Donald Trump contra los países que confrontan sus políticas. Frente a esta situación, el régimen cubano se ha enrocado ante la peor crisis desde la llegada al poder de Fidel Castro hace 67 años, transformado su aislamiento desde una imposición externa a una decisión estratégica.
Faltan incentivos reales
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento