¿Hacia la desintegración del Reino Unido? Entre nacionalismos y derecha radical

Las elecciones recientes resultaron en el ascenso de Reform UK en Inglaterra y el triunfo de los nacionalistas en Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Además de una mayor inestabilidad en Downing Street, ese panorama supone la ruptura del bipartidismo tradicional y un Londres más débil a nivel internacional
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¿Hacia la desintegración del Reino Unido? Entre nacionalismos y derecha radical
El primer ministro británico, Keir Starmer, durante una conferencia de prensa el pasado 5 de mayo de 2026. | HANNAH MCKAY/Pool - AFP

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Te doy la bienvenida al Blitz, el boletín semanal de El Orden Mundial para comprender la actualidad internacional. Hoy analizamos el futuro incierto del Reino Unido después de las elecciones locales y regionales. Además, hablaremos de la visita de Donald Trump a China junto con los líderes tecnológicos estadounidenses y de otra posible escalada en Irán por la presión de Estados Unidos.


Un Reino cada vez más des-Unido

¿Qué tienes que saber? 

· El Partido Laborista presiona para que Starmer abandone el poder. Cerca de cien diputados laboristas, incluidos cuatro ministros, han solicitado su dimisión tras la hecatombe de la formación en las elecciones del pasado jueves. Los laboristas perdieron 1.498 escaños en los concejos municipales de Inglaterra. También retrocedieron en Escocia y en Gales, donde han gobernado desde 1999. 

· Wes Streeting se postula como la principal alternativa al liderazgo de Starmer. El secretario de Salud, perteneciente al ala derechista del partido, se reunirá hoy con el primer ministro en Downing Street, antes del discurso del rey. Los otros candidatos son Andy Burnham, alcalde del Gran Mánchester, y Angela Rayner, ex viceprimera ministra. Ambos forman parte de la corriente izquierdista. 

· La crisis del Partido Laborista coincide con el ascenso de la ultraderecha y de los nacionalismos regionales. Reform UK se ha consolidado como primera fuerza a nivel nacional, especialmente en Inglaterra. Por su parte, el Plaid Cymru ha alcanzado el poder en Gales y el Partido Nacionalista Escocés lo mantiene en Escocia, al tiempo que el Sinn Féin lidera el Gobierno en Irlanda del Norte.

El Reino Unido está formado por cuatro naciones constituyentes: Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. Inglaterra concentra la sede del Gobierno y la mayor parte del poder político, económico, demográfico y territorial, lo que ha generado tensiones con el resto de naciones. Descubre más sobre la geopolítica del Reino Unido en este mapa:

¿Por qué es importante? 

 · La lucha entre los laboristas ratifica la crisis de los partidos tradicionales en el Reino Unido. Su derrota en las elecciones del pasado jueves se suma al declive del Partido Conservador, que se vio superado por el crecimiento de la derecha radical. Históricamente, el Reino Unido se ha caracterizado por un sistema bipartidista, que solía garantizar la estabilidad política en el país. 

· El ascenso de Reform UK es el síntoma de esa crisis política. El partido de Nigel Farage ha capitalizado los temas que ya anticiparon el triunfo del brexit en 2016: el rechazo a la inmigración, el aumento del coste de la vida, la pérdida de soberanía y el desprecio a las élites políticas tradicionales. Del mismo modo, escenifica la reacción del nacionalismo inglés frente al declive del Reino Unido como potencia y a la percepción de que la identidad británica se está debilitando. 

· Sin embargo, el auge del nacionalismo en Escocia, Gales e Irlanda del Norte refleja la fractura identitaria del Reino Unido. Por primera vez, estos territorios estarán liderados al mismo tiempo por formaciones nacionalistas de corte progresista. Su repunte supone una reacción al centralismo inglés y al discurso contrario a la inmigración y a la Unión Europea que defiende Reform UK.

¿Qué cabe esperar?

· Starmer no durará al frente del Gobierno británico. Los laboristas ya tienen el número suficiente de diputados (81) para forzar su salida. Por tanto, el escenario más probable es su dimisión. Sin embargo, un cambio de liderazgo no solucionará los problemas del Partido Laborista. La sucesión agravará la división interna y la debilidad del Ejecutivo, repitiendo los mismos errores del Partido Conservador. 

· El desplome de los laboristas allanará el camino para la llegada de Reform UK al poder. Un Gobierno de derecha radical en Londres pondría en riesgo la cohesión del Reino Unido. Aunque los partidos nacionalistas carecen de una hoja de ruta a corto plazo para abandonar la Unión, la llegada de Nigel Farage a la jefatura del Ejecutivo británico alimentaría sus pretensiones separatistas. 

· La crisis política del Reino Unido debilitará su posición internacional. Por un lado, es factible que otros países de la Commonwealth se desvinculen de la Corona británica. Por otro lado, la incertidumbre interna dificultará la definición de una postura firme y coherente hacia Estados Unidos, China y la Unión Europea, en un momento en el que la relación con Washington no vive su mejor momento.


Otros temas de la semana

Trump se lleva a los líderes tecnológicos a China

La Casa Blanca ha invitado a dieciséis altos ejecutivos a la cumbre entre Trump y Xi, que empieza mañana. Entre ellos, se encuentran Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, Tim Cook, de Apple, y Larry Fink, de BlackRock.

Las tres claves

· La presencia de esta delegación empresarial revela que la prioridad de Trump es asegurar acuerdos comerciales con China. El presidente de Estados Unidos quiere abordar la creación de una Junta de Comercio entre ambos países. La cumbre se produce en pleno debate sobre la política comercial de Washington hacia Pekín. Los fabricantes de automóviles estadounidenses le han pedido a Trump que no permita la entrada de vehículos chinos en el país. 

· La inteligencia artificial es otro tema destacado de la agenda. La reunión viene marcada por la competición entre ambos Estados por crear y adoptar nuevos modelos de IA. Sin ir más lejos, el mes pasado, Anthropic se negó a dar acceso a Pekín a su nuevo modelo. La rivalidad tecnológica influirá los debates sobre el control de las exportaciones tecnológicas y la seguridad de la IA. 

· Pese a la importancia de la IA, destaca la ausencia del CEO de Nvidia, Jensen Huang. La compañía ha presionado para que Estados Unidos relaje las restricciones a las exportaciones de tecnología avanzada, y Washington flexibilizó la venta de chips avanzados a China imponiendo una tasa del 25%. Su exclusión complica el acceso de Nvidia al mercado de hardware de IA en China. 

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Estados Unidos e Irán, al borde de otra escalada

El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó ayer que la Casa Blanca tiene un plan para intensificar la guerra si fuese necesario. Sus declaraciones se producen después de que Trump rechazara la última propuesta de Irán.

Las tres claves

· Trump dijo el lunes que el alto el fuego con Irán se encuentra «en cuidados intensivos». El republicano sopesa reanudar la acción militar contra Teherán debido a las discrepancias en las negociaciones. Irán ha exigido el fin del bloqueo naval estadounidense en el estrecho de Ormuz y el levantamiento de las sanciones, y no se compromete a realizar concesiones con su programa nuclear.   

· Según Axios, Trump se inclina por emprender algún tipo de operación militar contra Irán. Sus objetivos pasan por incrementar la presión sobre el régimen iraní y forzar concesiones en su programa nuclear. Una opción es recuperar la operación para guiar a los barcos a través de Ormuz. Otra sería reanudar los bombardeos contra la infraestructura iraní. Más improbable es una operación de las Fuerzas Especiales para tomar el uranio enriquecido de Irán. 

· Con todo, no se espera que Trump adopte ninguna decisión antes de su reunión con Xi Jinping en China. El presidente estadounidense ha mandado señales contradictorias sobre el papel que tendrá la guerra en Oriente Próximo en sus conversaciones. Pekín se ha beneficiado ante la erosión de la reputación de Estados Unidos, pero tampoco le interesa una crisis prolongada que provoque la escasez de petróleo y acabe con la libertad de navegación.

David Gómez

Guadalajara, 1999. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Ciencias Políticas en la Università degli Studi di Firenze. Apasionado de la geopolítica, el deporte y el cine.