Alemania se ha convertido en el freno geopolítico de la UE

Alemania es el motor económico de la Unión Europea, pero también ha demostrado ser su mayor freno geopolítico. Aunque mantiene una postura muy europeísta, su dependencia de las tres grandes superpotencias —Rusia, Estados Unidos y China— le impide actuar ante ellas con contundencia. Una Unión Europea fuerte necesita tener una estrategia coherente hacia el resto del mundo, y Alemania está siendo un obstáculo para conseguirlo.
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Alemania se ha convertido en el freno geopolítico de la UE
Fuente: Pxhere.

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Una Europa fuerte en el mundo. Ese es uno de los principales objetivos de Alemania en su presidencia rotatoria de la Unión Europea, que durará desde julio de 2020 hasta finales de año. Esta apuesta es el resultado de haber renovado la alianza con Francia, tras meses de desacuerdos, para liderar juntos la Unión y dar una salida europea a la crisis provocada por la pandemia. La nueva presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen —antigua ministra de Defensa del Gobierno de Angela Merkel—, coincide en la necesidad de que la suya sea una “Comisión geopolítica”. 
Pero para que la UE pueda ser una potencia geopolítica necesita una estrategia frente a los otros grandes actores internacionales: Rusia, Estados Unidos y China. Y todavía hay diferencias entre Francia y Alemania en ese aspecto: el presidente francés, Emmanuel Macron, tiene una política exterior muy activa que contrasta con el inmovilismo de Merkel, que lleva quince años en el poder y ya ha anunciado su retirada. Los intentos de Macron de construir esa Europa fuerte se ven obstaculizados por la timidez de Merkel en el exterior. Alemania es la primera economía del continente, el motor de una Unión que es sobre todo una superpotencia económica. Pero atrapada por sus debilidades ante esos tres grandes países, Alemania también es un freno que impide que la Unión Europea sea geopolíticamente más decidida. 
Rusia, energía a cambio de diálogo
El reciente caso Navalni ha vuelto a demostrar la ambigüedad de Alemania frente a Rusia. Alexéi Navalni, líder de la oposición rusa, fue envenenado en Rusia a finales de agosto con un agente nervioso de fabricación militar ya utilizado contra otros disidentes rusos, novichok, y tuvo que ser hospitalizado en Berlín. El Gobierno de Merkel ha condenado las acciones del Kremlin, al que responsabiliza del ataque, pero también ha sofocado a otros países de la UE de Europa del Este que pedían represalias más duras contra Rusia. 
No es la primera vez qu...

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Rodrigo Castellanos

Madrid, 1998. Graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Interesado en geopolítica, conflictos y análisis político, especialmente en Asia-Pacífico y Europa