Unas elecciones europeas con olor a brexit

Las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina y el proyecto comunitario se enfrenta, dependiendo de los resultados, a la creación del bloque euroescéptico más grande hasta el momento dentro del Parlamento. Añadido a esto, la obligación de Reino Unido de celebrar unas elecciones europeas y seguir ocupando escaños, a pesar de su salida antes de que termine la legislatura, cambia la aritmética parlamentaria y complica todavía más un proceso de salida complejo.
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Unas elecciones europeas con olor a brexit
Manifestantes frente a Westminster. Fuente: Wikimedia

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La fecha prevista para la salida de Reino Unido de la Unión Europea llegó y se fue. Lo único que ocurrió el 29 de marzo fue que Reino Unido siguió siendo miembro del club comunitario tras varios años de negociaciones que no llegaron a buen puerto por el lado británico. Después de que el Parlamento británico rechazara por segunda vez el acuerdo de salida el 12 de marzo, los miembros de la cámara decidieron al día siguiente por mayoría rechazar el escenario en el que Reino Unido salía de la Unión Europea sin ningún tipo de acuerdo. No obstante, también rechazaron la enmienda que abría la posibilidad a un segundo referéndum sobre la cuestión. El 29 de marzo, supuesta fecha del divorcio, en Westminster volvían a rechazar, por tercera vez, el acuerdo que Theresa May había traído de Bruselas. Ante tal situación, el 5 de abril la primera ministra británica formalizaba la petición al bloque comunitario de una extensión del brexit hasta el 30 de junio con la promesa, en consecuencia, de celebrar las elecciones al Parlamento Europeo del 26 de mayo.
Para ampliar: "El acuerdo del brexit y todas sus alternativas problemáticas", Astrid Portero en El Orden Mundial, 2019
Con una extensión, finalmente, más larga de lo que la propia May había solicitado —hasta finales de octubre— y un bloque europeo ligeramente dividido, por primera vez, frente a la situación, la permanencia de Reino Unido hasta después de la celebración de los comicios europeos presenta una serie de problemas para la Unión Europea que no son fáciles de abordar. La pregunta que flota en el aire es: si va a dejar de ser miembro antes de que termine el año, ¿por qué tiene que celebrar estas elecciones? Y la respuesta, aunque compleja, es clara: porque, hasta que eso ocurra, Reino Unido sigue siendo miembro de pleno derecho —y con plenas obligaciones— de la Unión Europea. Esto lo obliga a participar en todos los comicios europeos que se celebren hasta la fecha de su salida, aunque los resultados de esta convocatoria ele...

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Astrid Portero

Gran Canaria, 1988. Licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración, especializada en Relaciones Internacionales y Análisis Político. Cursando el Máster de Política y Democracia de la UNED. Interesada en geopolítica, conflictos territoriales y Unión Europea.