Por qué la rendición de Ucrania no acabaría con la guerra
Rusia ha defendido que si Ucrania se rinde terminaría el conflicto y volvería la estabilidad a Europa. Sin embargo, esa decisión sólo le daría alas al Kremlin. Controlar el Estado ucraniano y atacar Moldavia, Polonia o los países bálticos serían los próximos pasos para una escalada mayor.
La información y la propaganda también son armas de guerra. Ucrania no ha sido la excepción. En más de dos años de conflicto, Rusia ha repetido que Kiev debe rendirse si quiere paz en su territorio. Incluso se han viralizado publicaciones sobre la supuesta rendición del presidente Volodímir Zelenski. La idea ha vuelto a circular en las últimas semanas, mientras Ucrania esperaba la aprobación de la nueva ayuda de Estados Unidos y mientras Rusia avanzaba hacia su mayor conquista de territorio desde julio de 2022. Ahora Moscú pretende mostrar fuerza y resultados en la celebración del Día de la Victoria este 9 de mayo.
Sin embargo, para que una rendición de Ucrania termine el conflicto no sólo requeriría de su bandera blanca, sino también de la disposición de Rusia. Pero el Kremlin no está por la labor, como queda claro con sus reiterados mensajes. El pasado marzo, el ex primer ministro y vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dimitri Medvédev, publicó un plan de paz que incluía la rendición absoluta de Ucrania, pero para ser absorbida por Rusia. Las consecuencias, por tanto, podrían potenciar e incluso expandir el conflicto.
Perdería Ucrania
Si Ucrania se rinde, sería claramente la primera perjudicada. Tras más de dos años de guerra, destrucción, inestabilidad, cientos de miles de muertos y millones de refugiados, el país tendría que verse obligado a conceder a Rusia sus reivindicaciones: cesiones de parte de su territorio y la imposición de un Gobierno afín al Kremlin. Una supuesta garantía de paz no compensaría todo ello. Primero, porque la gran mayoría de la sociedad ucraniana se niega a aceptar las reivindicaciones rusas, y mucho menos olvidará a corto plazo lo sucedido. En segundo lugar, porque Rusia ya ha demostrado su escasa disposición para negociar.