Traficar con esperma palestino para desafiar la ocupación israelí
Decenas de bebés han nacido gracias al contrabando de esperma de prisioneros palestinos en Israel. Sus madres los conciben mediante técnicas de reproducción asistida con el semen que se saca de forma clandestina de las cárceles. El nacimiento de estos niños, llamados “embajadores de la libertad”, es una victoria política de la lucha palestina.
Mohanad Ziben fue el primer palestino concebido con esperma de contrabando salido de una cárcel israelí. Nació en 2012 ante la prohibición a los prisioneros palestinos de mantener encuentros íntimos con sus cónyuges. Su padre, Amar, consiguió sacar una muestra de semen de forma clandestina, pues está en cadena perpetua acusado de pertenecer a la brigada militar de la organización palestina Hamás. Dalal, la madre del niño, recibió un tratamiento de inseminación artificial que le permitió a la pareja no solo formar una familia, sino también seguir activa en la resistencia y la lucha demográfica contra Israel.
Según la organización palestina Addameer, hay 4.700 presos políticos palestinos en centros israelíes, la mayoría clasificados como “prisioneros de seguridad”. Los encierran cuando son jóvenes, cumplen penas superiores a veinte años y cuando son liberados ya no están en edad fértil. La ocupación israelí repercute en todos los aspectos de la vida de la población palestina. Y la batalla demográfica, determinante en la colonización de la Palestina histórica y central para el Gobierno israelí, también se libra en las cárceles.
Embajadores de la libertad
Desde el nacimiento de Mohanad en 2012, los palestinos han celebrado el nacimiento de un centenar de estos bebés, conocidos como “embajadores de la libertad”. Su concepción culmina una estrategia compleja, que empieza por eludir los controles de seguridad para extraer las muestras de esperma de la cárcel en Israel. Estas deben ser entregadas a contrarreloj a los centros de reproducción asistida en los territorios palestinos de Cisjordania o Gaza, ya que los espermatozoides solo sobreviven 48 horas antes de ser congelados para un tratamiento de fertilidad.
Aunque las técnicas de los prisioneros se desconocen, doctores palestinos han explicado que a sus clínicas han llegado mujeres con muestras de semen de sus esposos en b...
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