Estados Unidos, 1968. Dos científicos debaten en televisión sobre cuál será la futura amenaza para la humanidad. El primero habla de una pandemia viral, mientras que el segundo ofrece una respuesta más desconcertante: los hongos. Su justificación es sencilla. Lejos de matar a los infectados, los hongos controlarían sus mentes. El público respira aliviado cuando descubre que las infecciones fúngicas no soportan la temperatura corporal de los humanos. Pero entonces, el doctor lanza una pregunta premonitoria: “¿Qué pasaría si el planeta se calentara un poco? Entonces, sí tendrían forma de evolucionar”.
Este diálogo aparece en la primera escena de The Last of Us, la serie postapocalíptica en la que un hongo convierte a los humanos en caníbales. Sin embargo, aquella conversación podría haber sido un hecho real. La ficción de HBO, inspirada en el videojuego, guarda múltiples paralelismos con la realidad. Su trama refleja la amenaza de las pandemias y el cambio climático. Del mismo modo, ataca la ineficacia de las dictaduras en la gestión del coronavirus y el discurso reaccionario de los conservadores estadounidenses.
Cambio climático, pandemias y globalización: las nuevas amenazas
Las distopías son historias de ficción que ilustran las preocupaciones históricas del momento. En la primera mitad del siglo XX, las novelas distópicas presentaban la tecnología como el gran peligro para la humanidad. Obras como 1984 o Un mundo feliz aparecieron en una época donde la industrialización y la producción en masa habían contribuido al nacimiento de la sociedad de consumo. En ese contexto, ambas novelas criticaban cómo esos avances tecnológicos, unidos a las ideas de progreso e individualismo, provocaron la deshumanización de las sociedades y el ascenso de regímenes totalitarios como la Alemania nazi o la Unión Soviética de Stalin.
Cómo el cambio climático hace más probable que haya una nueva pandemia
Casi un siglo después, las preocupaciones han cambiado. El cambio climát...