Las imágenes del colapso de Sri Lanka que han dado la vuelta al mundo pueden repetirse en otros países. El pasado 9 de julio, el ya expresidente tuvo que huir mientras veía cómo cientos de manifestantes irrumpían en el palacio oficial, cocinaban y nadaban en su piscina. La crisis económica que había disparado el descontento está vinculada al aumento del precio de los combustibles y de los alimentos, pero, en el fondo, también a la progresiva subida de tipos de interés de la Reserva Federal (Fed) estadounidense. Esa medida llevó a Sri Lanka a declarar en abril que no podía seguir pagando su deuda externa y que se había quedado sin dólares para importar productos básicos, por lo que tuvo que racionar energía y alimentos.
Hasta 53 países de renta baja y media caminan hacia una situación similar. El impago de su deuda será más probable a medida que la Fed siga subiendo tipos, algo que la institución prevé llevar a cabo. De hecho, el 27 de julio los subió hasta el 2,5%, y el objetivo es llegar al 3,5% a finales de 2022, lo que supondría la política monetaria más dura desde los años ochenta, cuando afectó a una treintena de países.
Suben los tipos, huye el capital
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento