Sri Lanka es solo un aviso: Europa ha creado una crisis energética global a punto de estallar

El veto europeo a la energía rusa buscaba dar una imagen de unidad y apoyo a Ucrania. Pero está provocando escasez de combustibles, que sufren sobre todo los países en desarrollo. Algunos, como Sri Lanka, ya han estallado. Otros empiezan a cuestionar el aislamiento económico de la UE a Rusia.
EconomíaMundo
Sri Lanka es solo un aviso: Europa ha creado una crisis energética global a punto de estallar
Manifestantes asaltan el palacio presidencial de Sri Lanka el 9 de julio. Fuente: Twitter

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Suscríbete por solo 5€ al mes

Sri Lanka vive una situación límite. Miles de manifestantes incendiaron ayer la residencia del primer ministro después de asaltar el palacio presidencial, pasearse por sus despachos y bañarse en su piscina; el presidente había huído poco antes. Las protestas son el resultado de la escasez de comida, medicinas y sobre todo combustible que sufre el país. Es imposible repostar, las escasas existencias se reservan para servicios esenciales y los cortes de luz son recurrentes. Pero Sri Lanka solo es un ejemplo. Esta crisis energética afecta a más países emergentes, cuya grave falta de suministro amenaza con paralizar la economía y las vidas de su población.
La crisis está en parte provocada por la determinación de la UE por dejar de comprarle energía a Rusia. El boicot europeo, unido a las represalias de Moscú, ha puesto patas arriba los mercados globales de petróleo y gas. Con su veto, Bruselas pretendía lanzar un mensaje de unidad y apoyo a Ucrania. Sin embargo, la UE no consideró en detalle el impacto de estas medidas, y su decisión puede volverse en su contra: el Sur global se está echando en los brazos de una Rusia desesperada por exportar sus recursos energéticos.
La batalla por el gas deja secos a los países pobres
Uno de los principales problemas está en el gas natural licuado (GNL), con el que la Unión Europea quiere abastecerse para dejar de depender de los gasoductos rusos. El aumento de las compras europeas de GNL ha sido devastador: el desajuste entre oferta y demanda se cifra en veintiséis millones de toneladas, equivalente al 7% de la demanda global o a veinticinco días de suministro. Eso significa que parte de la demanda se quedará sin cubrir el próximo invierno, cuando se espera el pico de consumo mundial. 

Cómo la guerra de Ucrania y la crisis de los alimentos pueden provocar unas nuevas revueltas árabes

Estas proyecciones han acentuado la batalla que Europa y Asia libran a base de talonario por los buques que transp...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Isabel Valverde

Ourense, 1997. Máster en Economía Política Internacional por la London School of Economics and Political Science. Disfruto analizando como la geopolítica afecta a la economía internacional y me fascina China, el cambio tecnológico, la política industrial y la energía. Colaboro con Agenda Pública y he sido consultora de asuntos públicos para el sector energético.