¿Qué es el proteccionismo?

Con medidas para proteger a las empresas nacionales, el proteccionismo tiene efectos negativos en la economía a largo plazo. Hoy en día está en auge con decisiones como los aranceles de Donald Trump, que podrían provocar una espiral a nivel internacional
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¿Qué es el proteccionismo?
El presidente estadounidense Donald Trump, abanderado del proteccionismo, en 2017. Fuente: Gage Skidmore (Flickr)

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El proteccionismo es una política económica que busca proteger la producción nacional frente a la competencia extranjera. La principal medida proteccionista son los aranceles que buscan limitar las importaciones, y consisten en impuestos generalizados o sobre determinados bienes y sectores de otros Estados para que puedan entrar en el país. En general, estas medidas tienen como objetivos promover las empresas nacionales, asegurar el control de sectores estratégicos o proteger los empleos, pero sus efectos terminan perjudicando la economía con menos innovación y precios más altos para los consumidores.

Aranceles a las importaciones

Históricamente, los Estados han implementado el proteccionismo para proteger sus industrias en el marco del libre mercado global, como parte de un nacionalismo económico y para enfrentar crisis de este tipo. Ya en el siglo XVIII, el economista escocés Adam Smith mencionaba características propias del proteccionismo en su libro La riqueza de las naciones. Sin embargo, el proteccionismo como lo conocemos fue sugerido a principios del siglo XIX por el alemán Friedrich List, quien defendía la imposición de aranceles para fomentar el desarrollo nacional. Políticos estadounidenses como el primer secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, o el presidente Abraham Lincoln también defendieron estas políticas.

Algunos ejemplos de medidas proteccionistas son las Leyes del Maíz del Reino Unido en 1815, que impusieron aranceles al grano extranjero, o el arancel Cánovas de España en 1891, para limitar la competencia a la industria textil, siderúrgica y de cereales. Mucho mayor impacto tuvo el proteccionismo implantado por Estados Unidos tras la crisis de 1929. La Ley de Aranceles Smoot-Hawleyt aumentó los aranceles a productos extranjeros y otros países lo imitaron para defenderse, lo que agravó y profundizó la Gran Depresión a nivel global. Asimismo, la desconfianza a raíz de la crisis de 2008 o de la pandemia de covid-19 provocó un aumento de las medidas proteccionistas a nivel internacional.

Medidas y efectos del proteccionismo

Los aranceles no son la única medida del proteccionismo. Algunas medidas complementarias son las cuotas de importación, que limitan la cantidad de productos que se pueden importar, los estándares de calidad y sanidad, o los subsidios a las empresas nacionales. También están las barreras administrativas a empresas exportadoras o la prohibición a inversores extranjeros para controlar empresas nacionales.

Los objetivos y las consecuencias del proteccionismo han provocado argumentos a favor y en contra de esta política. Por una parte, estas medidas protegen los empleos nacionales, apoyan el crecimiento de pequeñas empresas, defienden a los mercados de la competencia desleal y aumentan la independencia económica del país. Sin embargo, estos beneficios no se mantienen en el largo plazo, ya que la ausencia de empresas rivales reduce la innovación y la competitividad de la industria nacional. Asimismo, la falta de competencia fomenta el aumento de precios en los productos nacionales, lo cual afecta en última instancia a los consumidores.

La amenaza del regreso de Donald Trump

Pese a sus efectos negativos, organismos como el Fondo Monetario Internacional han advertido del auge del proteccionismo. Dos ejemplos son los aranceles que Donald Trump pretende imponer y la situación del Reino Unido tras el brexit. Trump ya impuso aranceles a China y la Unión Europea durante su primer mandato y Joe Biden mantuvo la tendencia. Ahora el republicano ha prometido profundizarla con aranceles del 25% a productos canadienses y mexicanos, de hasta un 60% a los chinos y del 10% al 20% a todas las importaciones. Sin embargo, a largo plazo perjudicaría el PIB estadounidense y europeo, entre otros efectos directos, y podría provocar represalias contra Estados Unidos que deriven en nuevas guerras comerciales. 

En el caso del Reino Unido, el Instituto Nacional de Investigación Económica y Social estima que el PIB real del país es entre un 2% y 3% menor que el que tendría de haber permanecido en la Unión Europea. Esta diferencia podría llegar a entre el 5% y el 6% en 2035. Al mismo tiempo, el aumento del proteccionismo puede llevar a una mayor inestabilidad en las relaciones entre Estados. Esto se debe a que las dependencias económicas que existen entre ellos sirven como cortafuegos para limitar conflictos mayores, y en la práctica las medidas proteccionistas reducen los vínculos entre países.

Nerea Seijas

Madrid, 2003. Cursando el doble grado de Estudios Internacionales y Economía en la UC3M. Interesada en la geopolítica y sus efectos sociales.