El sistema electoral en Estados Unidos tiene fallos, y no son el voto por correo

Donald Trump cree que el auge del voto por correo que ha traído la pandemia es un “amaño” para perjudicarle. El impacto del fraude en las elecciones en EE. UU. es casi insignificante, pero los republicanos lo exageran para justificar medidas que restringen la participación. Sin embargo, el modelo electoral estadounidense tiene otros problemas mucho más acuciantes que el fraude: las largas colas en los centros de votación, las purgas en los registros de votantes y el fantasma de la intimidación.
Política y eleccionesAmérica del Norte
El sistema electoral en Estados Unidos tiene fallos, y no son el voto por correo
Fuente: Needpix.

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Trump ya ha declarado que las elecciones presidenciales de noviembre serán “las más amañadas de la historia” debido al voto por correo. A causa de la pandemia, muchos estados han facilitado el voto a distancia para minimizar el riesgo de contagios y evitar que los ciudadanos de grupos de riesgo no voten por miedo al virus. En algunos lugares las autoridades han llegado a enviar papeletas a las casas, algo que el presidente considera una “estafa” que será aprovechada por los demócratas y las potencias extranjeras para alterar el resultado.  

Es extraño que Trump demonice el voto por correo porque tanto él como su familia, su vicepresidente y buena parte de su Gobierno votan de ese modo. Sin embargo, más allá de su conducta personal, los argumentos que usa se llevan mal con la realidad. En tres estados que han usado el voto por correo universal en las últimas dos elecciones, las autoridades apenas tienen sospechas de fraude en el 0,0025% de los votos emitidos. Y el FBI dice que no sabe nada del intento de potencias extranjeras de aprovecharse del voto por correo, una afirmación que ha disgustado bastante al presidente.

Muchos se han preguntado si detrás de las insistentes declaraciones de Trump sobre el voto por correo hay un intento de deslegitimar las elecciones para no aceptar el resultado y perpetuarse en el poder, o si el presidente está fabricando un relato para salvar su ego si pierde. Tal vez es algo más simple y solo trata de desincentivar el voto por correo porque, según él, “no le va bien a los republicanos”. Eso explicaría que Trump haga una excepción con Florida, un estado clave en las elecciones donde a los conservadores sí les va bien el voto por correo, y ahí sí recomiende usarlo porque “el sistema es seguro”.

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Carlos H. Echevarría

Madrid, 1983. Licenciado en Periodismo y Master of Arts in Elections and Campaign Management por la Fordham University de Nueva York (Fulbright 2013). Analizo la política y la historia de EEUU en diferentes medios. Estuve allí cuando Obama ganó las primarias y cuando Trump juró el cargo, así que ya lo he visto (casi) todo.