Cómo Pedro Sánchez usa la política exterior para tapar escándalos internos

El caso Koldo ha llevado al Gobierno español a apoyarse en asuntos internacionales como el gasto en defensa o las críticas a Israel. Otros líderes también lo han hecho para disimular sus crisis internas. Sin embargo, en España está en entredicho tanto el Gobierno como el despertar geopolítico del país.
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Cómo Pedro Sánchez usa la política exterior para tapar escándalos internos
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en un acto del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo en marzo de 2019. Fuente: Borja Puig de la Bellacasa/Moncloa (Wikimedia Commons)

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“España no aumentará el presupuesto de defensa al 5%”. Con estas palabras, Pedro Sánchez marcó una línea roja en la reciente cumbre de la OTAN donde el resto de líderes parecían plegarse ante las demandas de Donald Trump. Mientras que el secretario general de la alianza, Mark Rutte, incluso bromeó llamando “daddy” al estadounidense, el presidente del Gobierno español fortaleció su imagen internacional como líder firme e independiente. Esa foto, sin embargo, contrasta con la situación en España, donde Sánchez lleva semanas capeando el caso Koldo, un escándalo de corrupción que se remonta a 2022 y que ahora involucra al hasta ahora secretario de Organización del PSOE y uno de sus hombres de confianza. 
El Gobierno es consciente de esta realidad. Aunque Sánchez siempre ha apostado por una política exterior activa, ahora se ha convertido en su mayor baza. La política exterior influye cada vez más en la política interna de los países, por lo que transmitir confianza en un escenario geopolítico hostil puede agradar a electores descontentos. También es una forma de desviar la atención de los problemas internos. Sánchez no es el primer líder que adopta esta estrategia, pero está poniendo su efectividad a prueba. 
Pedro Sánchez y la apuesta por lo internacional
España ha vivido un despertar geopolítico en los últimos años. Desde que ganó las elecciones en 2019, Sánchez ha apostado por la política exterior. Esto ha supuesto un giro respecto a los Gobiernos anteriores de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, criticados por no saber hablar inglés de cara a grandes cumbres o encuentros multilaterales. La apuesta era clara: romper esa percepción de subordinación y jugar acorde al peso económico y geopolítico del país. Así, el Gobierno acogió cumbres como la del Clima en 2019 o la de la OTAN en 2022, ha participado más en encuentros con los líderes europeos y globales y ha aupado a perfiles como Josep Borrell, Nadia Calviño o Teresa Ribera en las instituciones eu...

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Alba Leiva

Madrid, 1997. Redactora en El Orden Mundial. Graduada en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Me interesa la política internacional, la geopolítica de los recursos, las nuevas tecnologías y la cultura.