¿Cuál es el origen de la tradición del belén?

La tradición navideña del belén, por la que se representa el nacimiento de Jesús con miniaturas o actores, está muy arraigada en España. Sin embargo, surgió primero en Italia y se remonta al siglo XIII. Fue introducido en la cultura española durante el reinado de Carlos III.
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¿Cuál es el origen de la tradición del belén?
Fuente: Amio Cajander (Flickr)

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El primer Belén fue creado por san Francisco de Asís en la localidad italiana de Greccio durante la Nochebuena de 1223. Los belenes son representaciones del nacimiento de Jesús en el que aparecen la Virgen María, José y el niño, así como un buey y un asno, todos cobijados bajo un portal. Además, se suelen añadir otras figuras como los Reyes Magos y sus pajes, ángeles, pastores o soldados romanos.

Aunque el origen del belén como lo conocemos se remonta al siglo XII, ya hubo representaciones del nacimiento de Jesús en épocas anteriores. La primera de la que se tienen datos es un fresco encontrado en las catacumbas de Priscila en Roma, con una representación primaria de la natividad. Más tarde, en el siglo V, empezaron a mostrarse en iglesias. Y a partir del siglo VIII se realizaron pequeñas obras teatrales con escenas costumbristas que acabaron siendo condenadas en 1207 por el papa Inocencio III por considerarlas profanas. 

Los orígenes italianos del belén

Pese a las tempranas representaciones del nacimiento, el inicio de la tradición belenística lo marca la misa celebrada por san Francisco de Asís en el municipio de Greccio, en Italia, el 24 de diciembre de 1223. Con el objetivo de evangelizar a la gente de la zona, que en su mayoría era analfabeta, celebró la misa de Nochebuena en una cueva cerca de la ermita del pueblo. 

Para ello, hizo una pequeña representación del nacimiento del niño Jesús en la que, se cree, los personajes estaban hechos de figuras talladas en piedra u otros materiales. Los que sí eran reales fueron los animales, el buey y el asno. No se mencionan en ninguno de los cuatro evangelios, pero san Francisco los introdujo por una mención que aparece en el libro de Isaías del Antiguo Testamento.

Según cuenta una de las leyendas sobre aquella misa de san Francisco, en el momento más solemne de la ceremonia el niño cobró vida, sonrió y extendió las manos hacia el santo. Esta historia comenzó a divulgarse por toda Italia y popularizó la colocación de belenes en las iglesias durante la Navidad. Posteriormente, esta tradición se extendió por otros países católicos, principalmente en España y América Latina.

La introducción de la tradición en España

En España, la colocación de belenes es una de las tradiciones navideñas más extendidas. Esta costumbre llegó a la cultura española durante el reinado de Carlos III (1759-1788), quien había sido previamente rey de Nápoles. Junto con su esposa, ambos eran admiradores de las prácticas italianas y comenzaron a introducir belenes napolitanos en sus palacios. A pesar de que en sus inicios los belenes se colocaban únicamente en edificios reales y casas de nobles, a mediados del siglo XIX la costumbre comenzó a extenderse a toda la población.

Además del nacimiento de Jesús, los belenes también representan la sociedad del siglo I, por lo que suelen incluir personajes secundarios como pastores, agricultores, herreros o mujeres haciendo labores del hogar. Estas figuras se compraban tradicionalmente en tiendas de artesanía o imaginería religiosa, pero en la actualidad se pueden adquirir también en muchos mercados navideños

Debido a la diversidad de figuras que se pueden encontrar y las diferentes tradiciones locales, cada belén es distinto. Por ejemplo, la figura del caganer, tradicional de Cataluña, no es parte de la representación bíblica clásica, pero se coloca en esta región como representación de la fertilidad del campo. Otras costumbres relacionadas con el montaje de belenes es su colocación el 8 de diciembre, hacer avanzar a los Reyes hacia el portal cada día, para representar su viaje hacia Belén, o no poner al niño en el pesebre hasta Nochebuena. Asimismo, con el tiempo, han ido apareciendo formas más modernas de realizar belenes, como representaciones vivientes, o belenes electrónicos y de diseño

Aunque cada vez se ponen más árboles de Navidad y se van añadiendo elementos de otros países, los belenes siguen siendo una parte importante de la cultura navideña española. En la mayoría de pueblos y ciudades se colocan estas representaciones en plazas o iglesias y forman parte del atractivo turístico propio de la época del año. Además, para continuar con su preservación y defender su peso cultural existen numerosas asociaciones de belenistas que realizan actividades y escriben artículos para fomentar esta práctica tradicional. 

Nerea Seijas

Madrid, 2003. Cursando el doble grado de Estudios Internacionales y Economía en la UC3M. Interesada en la geopolítica y sus efectos sociales.