No, los boicots a los mundiales de fútbol no funcionan

Algunos piden boicotear el Mundial de Catar por sus escándalos de corrupción y violaciones de derechos humanos. Pero los boicots ya se intentaron contra la Italia fascista o la Argentina de Videla y nunca funcionaron. Esta vez no será distinto: Catar tiene muchos aliados y gran influencia en el fútbol mundial.
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No, los boicots a los mundiales de fútbol no funcionan
Fuente: elaboración propia con imágenes de wikimedia.

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La historia del Mundial de fútbol está repleta de controversias, pero ninguna edición ha despertado tantas como la que comienza este domingo en Catar. Esta Copa del Mundo se ha organizado entre acusaciones de corrupción y violaciones sistemáticas de los derechos de las mujeres, personas LGTBIQ+ y trabajadores inmigrantes en territorio catarí. Se estima que unos 6.500 obreros extranjeros fallecieron durante el tiempo de la construcción de los estadios entre 2011 y 2020, aunque la cifra real resulta imposible de determinar. Por ello, muchos aficionados y activistas defensores de los derechos humanos han pedido boicotear el evento.
Pero el boicot al Mundial no funcionará. Ninguna selección se ha sumado a la iniciativa y apenas unos pocos jugadores han manifestado su rechazo al torneo. Los precedentes tampoco invitan a pensar en un posible boicot. Todos ellos demuestran la ineficacia de estas iniciativas para alterar el desarrollo de la competición. Por si esto fuera poco, las alianzas geopolíticas de Catar con Occidente y su poder dentro del mundo del fútbol harán que fracase cualquier tentativa.
Los boicots al Mundial: una historia de fracasos
Desde la primera edición en 1930, los boicots al Mundial de fútbol han sido recurrentes. El primero de ellos lo impulsó Uruguay en la edición de 1934, celebrada en Italia. Aunque aquel Mundial fue utilizado por Benito Mussolini para exaltar su régimen fascista, el boicot uruguayo no obedeció a motivos políticos. La selección charrúa no acudió al evento como protesta por la negativa de Italia y de otros países europeos a viajar a América Latina para disputar el Mundial de 1930, que Uruguay organizó junto a Argentina. Aquel boicot sería la única vez que el vigente campeón no defendería su título mundialista.

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David Gómez

Guadalajara, 1999. Doble grado en Relaciones Internacionales y Periodismo por la URJC. Ciencias Políticas en la Università degli Studi di Firenze. Apasionado de la geopolítica, el deporte y el cine.