Nadie quiere una crisis en Turquía
Las relaciones entre Ankara y Washington viven uno de los peores momentos de su historia. Los que en su día fueran dos piezas clave en la geopolítica del bloque occidental, parecen haber dejado de lado su amistad para perseguir sus propios intereses. Las sanciones de Trump se han convertido en la guinda del pastel de una crisis que Turquía lleva arrastrando meses. Sin embargo, Erdoğan no va a dejar escapar la oportunidad de sacar beneficio, y Trump no tardará en darse cuenta de lo necesario que es una Turquía estable para EE.UU. y sus aliados.







