Esta semana desmontamos el farol de Putin con las armas nucleares, entrevistamos a Robert Kaplan y ponemos números a la hambruna en Gaza.
Pero antes, explicamos por qué Dáesh ha atacado Rusia y qué supondrá el atentado. El Kremlin lo usará como pretexto para culpar a Ucrania y justificar medidas represivas como recuperar la pena de muerte. Lo explicamos en detalle aquí.
Rusia no usará armas nucleares, pese a las amenazas de Putin
Putin ha amenazado con usar armas nucleares dos veces este último mes. Primero lo hizo como respuesta a la sugerencia de Macron de que Europa quizá tenga que mandar tropas a Ucrania en el futuro, y semanas más tarde lo repitió en vísperas de las elecciones en Rusia.
El presidente ruso ha agitado esta amenaza montones de veces desde que invadió Ucrania. La gran pregunta es si va en serio. No sería prudente asumir sin más que es un farol, pero no es probable que Rusia use el arma, por muchas veces que Putin lo diga.
Rusia no ganaría mucho usando el arma nuclear y arriesgaría demasiado. La OTAN se reafirmaría y Moscú perdería el apoyo de aliados como India o China. Iniciando una guerra nuclear, el Kremlin se asoma a su propia destrucción. Ni siquiera está claro que los militares obedezcan esa orden si Putin llega alguna vez a darla.
Además, no sería la primera vez que una potencia nuclear tiene problemas o pierde una guerra y no usa la bomba. Hay varios ejemplos: la propia URSS en Afganistán, Estados Unidos en Vietnam o Francia en Argelia. Los riesgos son mayores que la ventaja obtenida. Analizamos todo esto en detalle aquí.

También quería compartir contigo esa cronología del poder en Rusia que tienes arriba. Los últimos cien años de Rusia han estado llenos de inestabilidad, hombres fuertes, guerras y represión. Para leer la explicación detallada y ver la imagen en mayor tamaño, aquí.

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Entrevista con Robert Kaplan, autor de La venganza de la geografía
Kaplan está en los manuales de todo estudiante de Relaciones Internacionales. Periodista y analista geopolítico estadounidense, sus ideas influyeron mucho en la élite política de Washington en los años noventa y 2000. Esto incluye la decisión de Clinton de no intervenir en la guerra de Bosnia o la invasión de Irak de 2003.
Esta semana, el día 20, se cumplieron veintiún años de aquella invasión desastrosa. He entrevistado a Kaplan, que entonces apoyó la guerra y después ha reconocido que fue un error. Acaba de sacar un libro sobre los cambios que está viviendo Oriente Próximo y el auge de China.
Kaplan cree que es inevitable que China gane peso en la región. También que el régimen iraní caerá, llegará la democracia al país, y eso transformará el mundo. Le pregunté por la guerra en Gaza: piensa que antes o después Israel atacará Rafah y cuando acabe con Hamás, mirará a Líbano y empezará una guerra con Hezbolá.
Puedes leer la entrevista aquí. Si lo haces y quieres contarme qué te ha parecido, me encantará leerte.
Sobre la guerra de Irak, también te recomiendo este artículo de Alba Leiva sobre cómo el mundo sigue pagando los errores de aquella invasión. Lo tienes aquí.
Otros temas de la semana
- El sobrino conspiranoico de Kennedy que inclinará la balanza entre Trump y Biden. Robert Kennedy Jr. se presenta como una tercera opción antisistema y robará votos a ambos. Es la primera vez desde 1992 que un tercer candidato tiene tantos apoyos.
- Cinco gráficos y un mapa para entender el cristianismo en el mundo, por si quieres aprender un poco aprovechando la Semana Santa.
- China e India se pelean por el Índico. Controlar estas islas es clave. Maldivas siempre ha sido un aliado de India pero ahora parece haber cambiado de bando.
- El mapa de las disputas territoriales en África. La mayoría tienen origen en el pasado colonial del continente, con sus fronteras arbitrarias o poco claras.
- ¿Quién fue Nicholas Winton? Se estrena una película, protagonizada por Anthony Hopkins, sobre el británico que salvó de los nazis a cientos de niños judíos checoslovacos.
El gráfico: hambruna en Gaza

La hambruna en Gaza es inminente. La hambruna es la fase cinco de la IPC, la clasificación de referencia para catástrofes alimentarias que elaboran la ONU y otras organizaciones. Esta fase implica «una privación extrema de alimentos» que se traduce en «hambre, muerte, indigencia y niveles extremadamente críticos de desnutrición aguda».
Al menos el 30% de los gazatíes ya están en esa situación. De aquí al verano, el porcentaje subirá al 50%. La situación es especialmente en el norte de la Franja, donde llegarán al 70%, más del triple del baremo para que se declare la hambruna. Ya no hay nadie en la Franja que no sufra de inseguridad alimentaria en algún grado. Si nada cambia, se estima que empezará a haber muertes masivas a mediados de mayo. Puedes consultar el gráfico en detalle, y un mapa por zonas, aquí.
¿Cómo se declara la hambruna?, ¿cuáles son los criterios? La fase cinco del IPC requiere que al menos el 20% de los hogares sufran falta de alimentos máxima, que el 30% de los niños sufran desnutrición aguda y que se produzcan dos muertes de adultos o cuatro de niños diarias por cada 10.000 habitantes por esta causa. Explicamos quién debe declarar la hambruna y qué supone esta declaración aquí.
Esta situación sigue pasando factura a la reputación de Occidente y a su relación con Israel. Borrell ha acusado a Israel de usar el hambre como arma de guerra. Biden ha vuelto a pedir a Netanyahu que no ataque Rafah, la última ciudad del sur de Gaza, pero el Gobierno israelí mantiene sus planes. Rusia y China están aprovechando este descrédito occidental para ganar terreno en el Sur Global. Lo analizamos aquí.







