Los países con monarquía en Europa

Descripción del mapa

Diez son las monarquías parlamentarias que existen en la actualidad en Europa: España, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Noruega, Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Liechtenstein y Mónaco. A esa lista se podrían sumar Andorra y la Ciudad del Vaticano, pero lo cierto es que no son monarquías dinásticas: en el caso de la primera se trata de un coprincipado ―la figura del jefe de Estado la comparten el obispo de la Seo de Urgel y el presidente de la República francesa―, mientras que la segunda es una monarquía absoluta, electiva y teocrática.

Los escándalos que provocaron la abdicación del rey Juan Carlos I en España y su reciente marcha del país han puesto a las coronas del Viejo Continente en el centro del debate público, pero lo cierto es que el resto de casas reales goza de una situación bastante cómoda en comparación con los Borbones. En Reino Unido, tan solo el 15% de los ciudadanos estaría de acuerdo con abolir la monarquía, el 17% en Bélgica y el 23% en Suecia; al mismo tiempo, en Dinamarca el 82% de la ciudadanía apoya a la monarquía, el 81% en Noruega y el 70% en los Países Bajos.

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

¿Cuál es el coste de las monarquías europeas?

En Mónaco, Liechtenstein y Luxemburgo apenas hay datos al respecto, pero el único caso en el que la monarquía atraviesa un momento complicado podría ser el de este último. El Gobierno de Xavier Bettel contrató a un inspector que se instaló en el Palacio Gran Ducal durante seis meses para investigar el trato que la gran duquesa María Teresa daba a su personal. El Informe Waringo, nombre con el que se conoció el estudio resultante, destapó el estilo autoritario de María Teresa en la gestión del palacio y la falta de transparencia de la casa real, pero el papel de la monarquía no ha llegado a ser cuestionado en Luxemburgo.

Sucede además que es muy difícil conocer la cantidad exacta de dinero público que reciben las familias reales europeas, a excepción de Reino Unido, donde es posible conocer incluso el gasto de los Windsor en vino. El resto de monarquías únicamente detalla la asignación directa que les transfiere anualmente el Gobierno, pero no informan acerca de las partidas que también se destinan a sufragar sus actividades pero que asumen otros organismos públicos. Esta es la situación de la española, a priori la monarquía más barata del continente ―sin tener en cuenta a la de Liechtenstein, donde la corona no recibe ningún tipo de financiación pública―, apenas 17 céntimos por ciudadano. Sin embargo, la asignación oficial no refleja los gastos asumidos por el Ministerio de Hacienda, el de Presidencia, el de Exteriores, el de Interior ni el de Defensa, en la mayoría de casos millonarios.

La falsa transparencia de las monarquías europeas

Comentarios