Los países con las cárceles más superpobladas

Muchos países adolecen de un sistema judicial y carcelario efectivo. El resultado son prisiones atestadas y en pésimas condiciones
CartografíaPolítica y eleccionesMundo

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores, por solo 5€ al mes puedes suscribirte.Guardar gráfico

La superpoblación carcelaria es un problema mundial con graves consecuencias para los reclusos y la sociedad en su conjunto. En algunos países, las prisiones están tan superpobladas que las condiciones de vida son inhumanas, aumentando el riesgo de enfermedades, violencia e inseguridad.

Superpoblación cárceles mundo

Uno de los primeros problemas que enfrentaron los sistemas penitenciarios modernos fue qué hacer con la gran cantidad de personas que acababan en las cárceles. Para el Estado suponía un coste enorme mantener a tanta gente confinada, mientras que los reos carecían de recursos o tenían prohibido llevar a cabo trabajos que generasen un rédito a las arcas públicas.

En la actualidad, todavía hay muchos países que adolecen de un sistema judicial y carcelario efectivo, donde la reinserción de los presos sea habitual y existan bajas tasas de criminalidad. El resultado son prisiones atestadas y en pésimas condiciones que, antes que solucionar los problemas para las que se supone que están diseñadas, los agrava.

De esta forma, en muchos lugares las cárceles se han convertido en espacios donde las dinámicas criminales se retroalimentan. En Europa pasa, por ejemplo, con personas relacionadas con el yihadismo, mientras que en distintos países latinoamericanos ocurre con miembros de bandas criminales o grupos relacionados con el narcotráfico. Esto, junto con la corrupción que en muchos países afecta a los cuerpos policiales —también carcelarios—, convierte las prisiones en espacios desde donde estos actores criminales pueden reclutar nuevos miembros con facilidad y gestionar sus asuntos.

Uno de los efectos más visibles de esta situación son los motines y revueltas que se producen cada cierto tiempo en las cárceles y que acaban con decenas de víctimas mortales, muchas en condiciones de hacinamiento. Según los datos del World Prisión Brief, el país con la mayor tasa de ocupación carcelaria es Congo, donde las prisiones están ocupadas en un 617% de su capacidad. Esto significa que hay más de seis veces más presos de lo que las prisiones del país están diseñadas para acoger. 

Los países con mayor proporción de gente en la cárcel

En otros países como Filipinas, cuatro en la lista de países con mayor superpoblación carcelaria, muchos detenidos se encuentran a la espera de juicio, lo que significa que no han sido condenados por un delito pero aún así están privados de libertad. La detención preventiva como forma de castigo es una herencia de la época de Duterte y su guerra contra las drogas, cuando Filipinas encabezaba este listado, y de la que el país todavía no se ha recuperado.

Otro país que ha tenido una tasa de ocupación carcelaria extremadamente alta ha sido El Salvador, donde las prisiones triplicaban su capacidad en 2018. La dura política carcelaria de Nayib Bukele, que comparte rasgos con la de Duterte, ha dado con decenas de miles de nuevos habitantes en las prisiones. Sin embargo, el actual presidente del país centroamericano también ha construido nuevas cárceles que han reducido la presión sobre los antiguos centros.

Pese a que los países con mayor superpoblación carcelaria son en general países en vías de desarrollo con sistemas carcelarios débiles y subdimensionados, en los primeros puestos de la lista también aparece Tailandia, el último país en alcanzar un IDH muy alto. Por su parte, Estados desarrollados y ricos como Francia, Reino Unido, Italia, Bélgica, Taiwán, Costa Rica o Uruguay también cuentan con más población encarcelada de la que sus centros están diseñados para albergar.

Descargar gráfico

Creative Commons BY-NC-ND

Comentarios